martes, 20 de enero de 2015

Apertura de un nuevo blog

Os invito a la apertura del nuevo blog que inicio a partir del 30 de enero. Su título: "Ruta de Conciencia", dedicado a la profundización e interiorización del propio ser, ya que sólo tomando conciencia de lo que somos es como podremos cumplir con lo que nos demanda nuestro camino.

Aprovecho este anuncio para agradeceros vuestras visitas y correos. Gracias por ese cariño que me hacéis llegar. 

lunes, 22 de diciembre de 2014

Nuevos caminos





Parece increíble pero no lo es; ya han pasado más de seis años, casi siete, desde que este blog inició su andadura. De alguna manera siento que ya llegó a su meta, y que nuevos caminos se abren ante mí. Sí, aprovecho este inicio de las Fiestas de Navidad y Año Nuevo, precisamente para concluir este espacio que tanto  me ha dado durante todos estos años. 

Agradezco vuestras visitas e interés, y agradezco a quienes me han guiado en este trayecto durante tanto y tanto tiempo, y que sé seguirán ayudándome en lo nuevo. 

El blog quedará abierto mientras Google lo permita, aunque no tendrá nuevas entradas, pero creo que en su interior queda suficiente materia para ser revisada.

Un abrazo muy fuerte para todos y el deseo de una Navidad radiante de gozo y un Nuevo Año repleto de bondades y buenos propósitos así como buenas acciones llevadas a cabo.

¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!

domingo, 14 de diciembre de 2014

71 - EL AVE FÉNIX


Por fin lo has aprendido, puede que te haya llevado mucho tiempo; puede incluso que en alguna ocasión vuelvas a caer en la desesperanza; pero intenta grabártelo en la memoria: sabes renacer de tus cenizas.

El Ave Fénix se eleva sobre las ruinas del incendio de las pasiones, de los agravios, de los rencores; el Ave Fénix puede que haya sufrido tanto que casi pareciera que había claudicado; sin embargo, ha conseguido alzarse de su tristeza, de su sensación de abatimiento por haber creído ser vencido; pero no, nadie puede vencerlo porque dentro de sí tiene la fuerza de la Vida que le entregó la Divinidad.

Ya lo dijeron los sabios: "Está permitido caerse; lo que no se permite es permanecer caído y no levantarse". Y tú ya lo has aprendido. Sabes que siempre se puede alzar el vuelo totalmente transformado y renovado con la fuerza vivificante del conocimiento y de la propia esencia de la Vida.

Cuando te sientas abatido y creas que no hay salida, trae a tu memoria la imagen de esta carta, y las múltiples situaciones que ya has vivido en las que creías no encontrar la salida. El milagro siempre está al alcance de la mano, aunque para ello haya que atravesar primero un duro campo de entrenamiento.


miércoles, 10 de diciembre de 2014

69 - LA MISA NEGRA


¡Ay, qué equivocado estás! La cruz, el pentáculo... todo está en la posición incorrecta, y tú te dejas engañar. ¿Por qué? Quizá porque has perdido el rumbo y crees que adhiriéndote a cualquier ritual, ideología, forma de pensamiento o institución, lograrás encontrar la verdad; pero nada más alejado de ella que equivocar el ídolo al que te estás entregando.

Te han permitido que inicies el camino sólo para que te des cuenta de lo equivocadísimo que estás; pues al honrar al ídolo erroneo, estás entregando tu alma, tu personalidad que se hará dependiente y sumisa a una idea en la que se embarcó y que a su debido momento pedirá su recompensa.

Vete antes de que sea demasiado tarde. Ya los has comprendido. Te sentías tan vacío que fue fácil reclutarte, pero ahora has abierto los ojos y ves que, además de estar todo del revés, el precio será muy elevado si persistes en este grave error.


lunes, 1 de diciembre de 2014

67 - LA SEPARACIÓN


En principio, las separaciones son acontecimientos tristes que en ocasiones resultan impuestos por las circunstancias más que por los deseos, pero también puede suceder que determinadas separaciones conlleven el encuentro con el destino de uno mismo. ¿Cómo puede ser esto?


No todos los deseos o puntos de vista de uno tienen que ser apoyados por el resto de la comunidad en que se habita. Cuando la persona es lo suficientemente fuerte para permanecer centrada y coherente con su propia personalidad, nada puede afectarle vivir en un entorno que no comprenda sus ideas; aún más, esa cierta contradicción de los demás a alguien seguro de sí mismo, puede servirle de acicate no sólo para afianzarse en sus principios sino para ampliarlos y quién sabe si extenderlos en otras direcciones. Pero si consideramos a aquellos que se dejan influir sobremanera por los demás, la individualidad de la persona podría sucumbir al no hallar eco a su alrededor que la animara a continuar. Y es en estos casos en los que saberse apartar de ideas y entornos nocivos puede traer madurez y una cierta liberación para que la propia personalidad crezca sin contratiempos.

Podría hablarse entonces de entornos nocivos y entornos saludables, pero quizá no sea eso precisamente de lo tratado aquí, sino de una forma de entender las relaciones que nos llevaría a darnos cuenta de que la fuerza del "nosotros" parte de las distintas fuerzas de diferentes "yo" que tienen que aportar cada uno precisamente su propia individualidad. Es decir, que es necesario un espacio propio que no sea anulado por el conjunto de la colectividad o asociación a la que se pertenezca (asociación laboral, familiar, de pareja, de amistad, etc.). Ese saber sobrevolar la pertenencia forzosa a determinadas ideas o modos de expresión viene representado en esta carta por la mujer que se atreve a volar. Con ese vuelo también invita a que los otros hagan los mismo si lo desean, o que permanezcan en el terreno conocido de sus vivencias.



lunes, 17 de noviembre de 2014

77 - MOIRA

Las Moiras nos hablan del desarrollo de la vida, desde el inicio hasta la meta; nos hacen darnos cuenta de un elemento poderoso como es el destino. A veces uno cree conocerlo todo  y no se percata de que no es así, de que lo importante es completar el propio destino viendo paso a paso su desarrollo y contribuyendo a que nada lo obstaculice. A veces, en ese trayecto uno encuentra cosas que le hacen contemplarlo todo con luces de hermosos colores, pero otras, la oscuridad parece apoderse del escenario y la persona no consigue desentrañar el misterio de esa ausencia de luz. La Moira lo ha desentrañado, y ya no vive en el desengaño. Sabe que la vida es un continuo fluir, que como el hilo que teje, a veces se enrosca más y otras se muestra flexible y brillante. 

No, la Moira no se deja engañar ni por el excesivo entusiasmo, ni por el desánimo, porque comprende el valioso discurrir de la vida. A veces vuelve su mirada compasiva hacia aquellos que se desesperan por su situación pues sabe muy bien que esa desesperanza durará el tiempo necesario hasta que vuelva a surgir el sol. Sabe que la lucha no es ir contra corriente, sino que, como el agua que cae de la nieve de las montañas, se irá diluyendo y mostrando sus claras emociones en todo su esplendor.

La Moira es sabia y acepta el destino, pero no de una manera resignada sino con la confianza plena en el desarrollo adecuado de la Vida. Por eso continúa hilando sin desfallecer, sabiendo cuándo debe de aceptar y cuándo modificar. Y es que la Moira es sabia.


lunes, 10 de noviembre de 2014

64 - EL DESASTRE


A veces, las malas relaciones pueden ser el preludio para un sonoro desastre. Pero, ¿por qué han de darse malas relaciones? Si nos fijamos en esta carta podemos ver a una pareja que se mira con suspicacia, y hasta con miedo el uno al otro. Ambos están unidos por unas esposas, y una buena pregunta sería la que nos llevara a averiguar quién les puso esas esposas, ¿fueron ellos mismos, quizá, o se las impusieron desde fuera? El hombre no acaba de soltar la daga que lleva siempre dispuesta como medida disuasoria en caso de serle necesario; mientras que la mujer, aprieta el puño que tiene liberado, para contrarrestar el golpe si ello fuera preciso. Con tal viciado y mal ambiente, no es raro que esta carta nos hable de un posible desastre.

Si miramos el fondo de la imagen vemos tras la pareja un fuego del que surge un mostruo que es quien parece guiar los pensamientos de ambos, ya que sujeta sus mentes con sus grandes y huesudas garras. Así que un origen para este malestar que se nos anuncia a nivel de relación puede hallarse en ese fuego generado por un impulso, una pasión, o una obsesión mal dirigida y muy mal gestionada.

Darse cuenta de ese posible origen, puede hacer que la carta, a través de hacer visibles las dificultades, conduzca a la resolución de los problemas, porque si la relación de la pareja tiene buenos principios, independientemente de los fuegos instintivos de destrucción, así como a pesar de las cadenas a las que uno se siente sujeto por obligación, podría alcanzarse el éxito y conseguir la eliminación de ambos elementos nocivos y restrictivos que tanto daño pueden hacer al verdadero amor.

lunes, 3 de noviembre de 2014

66 - LA TRISTEZA


La tristeza nos acompaña, probablemente más de lo que quisiéramos, pero así son las cosas; de vez en cuando nos asalta y tenemos que aceptarla. Pero para aceptarla también es importante que aprendamos a reconocerla porque muchas veces los sentimientos se enmascaran unos por otros y nos llenan de confusión. ¡Cuántas veces en vez de mostrar y reconocer nuestra verdadera tristeza mostramos enfado, apatía o depresión! 

Reconocer el sentimiento que experimentamos es el primer paso; pero a éste le sigue otro igualmente necesario: ahondar en el origen de la tristeza. Porque a veces uno cree que está triste por algo, y la realidad es que ha equivocado el foco de su atención, y la tristeza procede de otro lado.

Esta carta nos suele hablar de la tristeza experimentada por la soledad. Pero ya sabemos que una cosa es estar solo y otra muy distinta sentirse solo. Analizar la diferencia puede traernos la solución para liberarnos de la tristeza. Porque a veces uno mismo provoca un estado de soledad innecesario, y necesita descubrirlo.

Cuando el sentimiento de tristeza y desolación viene ocasionado por alguna relación personal, amorosa o de amistad, tenemos que ahondar en dos hechos importantes. Uno es que la otra persona nos deje solos porque así lo decida (la otra persona o el destino); o bien porque uno mismo viva esa tristeza por su propia insatisfacción o por un exceso de exigencia al otro que podría calificarse como fuerte dependencia.

Así son las cosas. No pocas veces la tristeza la genera uno solo por no permitir la libertad del otro. Y en esos casos está claro en quien reside la responsabilidad de un estado anímico tan poco apetecible: en uno mismo.



domingo, 26 de octubre de 2014

Meditar es comprender


 Existen muchísimas formas de meditación, tanto formas para acceder a ella, e igualmente formas de entender lo que es. Ahora me gustaría poner el acento en la meditación que nos ayuda a comprender. Para ello creo que se hacen precisos tres pasos.

En un primer lugar estaría la pacificación. Casi estoy por decir que es el que más difícil se nos hace, quizá por tratarse precisamente del primer paso. Conseguir pacificar la mente y el cuerpo no siempre es tarea fácil; especialmente cuando más precisamos de este aspecto. Por ello precisamos de una gran fuerza de voluntad para simplemente hallar un momento para sentarnos y relajarnos, e inducir en nosotros mismos esa paz que tanto deseamos. Creo que hacer el propósito y comenzar a realizarlo ya abre el camino para conseguirlo. Por tanto, propósito y fuerza de voluntad para ponernos a ello.

En segundo lugar, me parece importante la observación. ¿Qué pretendo decir al hablar de observación? Se trata de prestar atención a lo que ocurre, bien en nuestro cuerpo, bien en nuestra mente. Al fin y al cabo sólo podemos conocer un problema cuando sabemos de su existencia, y para ello hay que detenerse a observar y ver qué va surgiendo en nuestra mente. Sólo así podremos llegar al tercero de los tres pasos que propongo: la comprensión.

Tercer paso, la comprensión. Para comprender algo es necesario haber propiciado el entorno adecuado de paz y haber observado lo que realmente está sucediendo. Sólo así podremos adentrarnos en la comprensión de lo que sucede y hallar así una más que posible solución.

Honradamente, me parece que el esfuerzo, que puede no ser superior a diez minutos, bien merece la pena.


domingo, 19 de octubre de 2014

70 - DEPRESIÓN

La depresión, ese sentimiento de tristeza envuelto en un estado de apatía, inacción y falta de satisfacción puede obedecer a múltiples causas. Puede deberse a deseos insatisfechos, o bien a tristezas o frustraciones que uno no ha sabido enfrentar adecuadamente. El estado de tristeza ante situaciones concretas y puntuales de la vida es algo muy lógico, pero lo que ya no es ni lógico ni conveniente es abandonarse a un sentimiento depresivo que lleve a arruinar cualquier posibilidad del presente o del futuro por empeñarse uno en sumergirse en recuerdos de insatisfacciones o imposiblidades pasadas.

Fíjate bien en la carta; en ella se encuentran muchos símbolos que podrían clarificar tanto la situación depresiva como su posible solución. La figura humana sólo fija la mirada en sus pies, unos pies que se alargan hacia el pasado y se adentran en esa cueva tan oscura y por lo tanto sugieren estancamiento e inacción. Detrás del personaje, múltiples figuras de piedra le hacen compañía; estas figuras podrian ser seres que permanecieron en el mismo estado que nuestro protagonista y que por hacerlo durante tanto tiempo se han acostumbrado a su visión pesimista y se quedaron petrificados en ella. También puede tratarse de los recuerdos inmutablemente fijados de su pasado, sobre los que vuelve una y otra vez hasta dejarlos sin posibilidad de que sean vistos con ciertos aires de cambio. Al fondo de la cueva, la luz del sol o de una hoguera ardiendo trata de infundir fuerza y energía a nuestro triste personaje; sólo hace falta que el tenue calor que puede percibir le haga volver la cabeza y moverse en la dirección adecuada. ¿Lo logrará?

lunes, 13 de octubre de 2014

75 - PYTHIA

La pitonisa intenta desentrañar los misterios ocultos a primera vista, pero ¿por qué lo hace?, ¿para qué lo hace? Quizá ahí resida algo muy importante para analizar. La inseguridad suele mover al consultante en esa dirección. Pero hay otros deseos también, como la curiosidad o el ansia de conocer, algo que ha llevado al ser humano a muchos de sus logros. Sin embargo, es bueno entender que no todas las preguntas tienen respuestas, al menos para nuestra naturaleza humana. Y esa limitación, si no se acepta, podría llevarnos en la dirección del autoengaño, o del engaño a los demás, algo que suele desembocar en la manipulación.

¿Te has fijado en la figura que está tras la pitonisa? Podría ser el sacerdote que vela por ella y espera la verdad, pero también podría tratarse de alguien que lo único que desea es desentrañar lo oculto para manipular a los demás en su propio beneficio.

La pitonisa debería de partir de una fuerte intención sincera que la aleje de esos caminos engañosos; y, además, de un acercamiento en primer lugar hacia sí misma para conocer sus propios resortes, virtudes y limitaciones, para luego ampliarlos al resto.

Los vapores que aspira la pitonisa no deben de adormecerla hasta el punto de  soñar una fantasía más que una realidad. Fíjate en el fuego que está tras ella, el fuego que la mueve hacia la acción con gran energía. A veces uno podría utilizar esa inspiración reflejada aquí en los vapores para el deleite en la inacción, en vez de para ponerse manos a la obra con la fuerza del fuego creador.

La pitonisa se debate ante dos fuerzas grandes en su mente y en su corazón. Saber conjuntarlas no es tarea fácil. Pero creo que es una tarea que bien merece la pena.



lunes, 6 de octubre de 2014

72- EL FALSO HALO

¡Qué difícil resulta a veces distinguir la verdad! Desgraciadamente podemos caer más víctimas de la mentira que en brazos de la verdad. Pero parece claro que en la vida verdad y mentira existen a la vez y se hace preciso descubirlas.

Para conseguir un cierto grado de objetividad necesitamos bucear en los datos y buscar la posible verdad así como el posible fraude. Como suele decirse, no es oro todo lo que reluce, pero averiguarlo cuesta mucho.

Muchas veces necesitamos adentrarnos en nosotros mismos y buscar esa sombra que nos hace percibir la realidad de una manera engañosa. Fíjate en la imagen. Aparentemente el ángel ofrece cosas buenas, un huevo de oro, un paisaje hermoso reflejado en un espejo o en un plato decorado; pero no te dejes engañar, quizá es sólo el reflejo pero la realidad puede ser otra bien distinta. Sobre el suelo vemos setas que podrían ser venenosas, serpientes y flores. Todos esos elementos ¿esconden veneno o son saludables? En eso consiste tu labor: en descubrirlo. El trabajo que tendrás que hacer sin duda te hará más sabio. Y además, aprenderás la doble cara de la verdad y el que por fin asimiles que no hay luz sin sombra, pero además algo mucho más esperanzador también, que ¡no hay sombra sin luz!

lunes, 29 de septiembre de 2014

Múltiples caminos igualmente válidos

Obra de Jacek Yerka


"En realidad, venimos todos a lo mismo: 
desarrollarnos en plenitud y,
a partir de ese desarrollo,
alcanzar nuestra máxima esencia.

Y eso se consigue de múltiples maneras: 
unos, ayudando a los otros; 
otros, cuidando de sí mismos. 
Por eso no es mejor un camino que el otro; 
se puede escoger la ayuda social o la soledad del eremita; 
lo importante es alcanzar la plenitud para ser todos uno en Dios.

Hay tantos caminos que recorrer 
que en cada vida puede seguirse uno u otro.

Incluso más. 
Aunque siempre se nos da enseñanza, 
no siempre se está dispuesto a recibirla. 
No te angusties, no importa. Cada paso es necesario. 
La meta es ineludible: la plenitud.

No lo olvides nunca; 
aunque sea difícil de asimilar, 
ésta es la VERDAD. 
Todos estáis llamados a lo mismo
y, más pronto o más tarde,
todos lo alcanzaréis: 
LA VERDAD PLENA".



lunes, 22 de septiembre de 2014

76 - LA CAUTIVIDAD


No siempre nos gusta lo que la vida nos depara, y en muchas ocasiones nos sentimos demasiado presionados por aquello que nos disgusta y nos enfrenta a las responsabilidades que no queremos asumir. En las ocasiones en que el disgusto es muy fuerte, pretendemos liberarnos con quejas o acciones exageradas que lo único que consiguen es encerrarnos más y más en aquella situación de la que pretendíamos huir.

No se trata de que te inquietes, pero has de saber que no siempre las cosas salen como uno desea, y por tanto es mejor aceptarlo y adoptar una postura más serena para tolerar lo que sucede y estar fuerte para encararlo.

Por más que muevas las rejas de tu aparente prisión, nada vas a conseguir excepto dañarte tú mismo. Pero confía en que el proceso que tanto te disgusta tiene un sentido que en algún momento descubrirás y puede incluso que llegues a comprenderlo y valorarlo como una gran enseñanza que se te ha brindado.

Ten el coraje de fortalecerte, tolerar y aguantar. Y a su debido tiempo, no lo dudes nunca, las puertas de la cárcel se abrirán y disfrutarás nuevamente de tu bien ganada libertad.


lunes, 15 de septiembre de 2014

73 - LA CONFESIÓN


Todos cometemos errores; todos llevamos un peso en el alma que necesita ser liberado. A veces, sincerándonos con nosotros mismos podemos descubrir traumas, culpas, tristezas; y también podemos resolverlas. Pero en ocasiones se hace necesario verbalizar aquello que llevamos dentro. Y para ello podemos elegir a una persona que consideramos lo suficientemente sabia como para entendernos y aconsejarnos. En otras ocasiones, si hemos perjudicado a alguien, esa persona a la que debemos ir con nuestra culpa es la misma a la que hemos perjudicado. La cuestión es confesar lo que nos oprime el corazón en busca de consejo, y por supuesto, perdón.

Y eso no es ninguna señal de debilidad. Al contrario, reconocer y pedir perdón sólo pueden hacerlo las grandes almas que buscan el bien, para ellas mismas y para los demás también.

A veces somos aquel que se confiesa, y en ocasiones actuamos de confesores. Cualquiera de las dos tareas conlleva la misma dignidad, pues no permanecemos de manera constante en ninguna de ellas.

La confesión genera intimidad, humildad, liberación, sabiduría, reconocimiento de la verdad y aceptación de lo que somos y de lo que desearíamos ser. La confesión nos adentra en el camino de la sinceridad y por ello, el camino de la verdad.


lunes, 8 de septiembre de 2014

Psicología a través de las cartas

Cartas "El Propósito de la Vida" de Doreen Virtue
Diría que la mayoría de las personas que consultan el Tarot o cualquier otro medio de videncia, lo hacen con la intención de obtener respuestas concretas y certeras en cuanto a hechos futuros. Sin embargo, no me canso de decir que creo más interesante el uso de esta herramienta fundamentalmente para buscar consejo, asesoramiento y conocimiento. Por eso me gusta utilizarlas en el campo que podríamos denominar psicológico.

La gran ayuda que nos proveen es a la manera de una consulta con un psicólogo. Alguien con un conocimiento más amplio que el del propio consultante que ayuda a enfocar las situaciones y a aprender de ellas. Pero "alguien" que no usurpa la identidad del consultante, sino que le sirve de ayuda.

Me parece que si se hiciera más este uso de las Cartas, aprenderíamos mucho más de nuestras actuaciones, podríamos sondear en nuestras verdaderas emociones, y considerar el escenario general en el que nos situamos. 

Las cartas como un análisis de introspección, así como de conocimiento del medio, si son bien usadas, pueden aportarnos una visión interior que nos sirve de gran ayuda. Me parece que el mejor uso que pueden ofrecernos es precisamente cuando no buscamos metas definidas e inmutables, sino progresos medidos y razonados para nuestro crecimiento.

Puede que éste sea un aspecto bastante desconocido del Tarot, pero es aquel en el que más me apoyo y con el que me gusta más colaborar.


jueves, 4 de septiembre de 2014

Vida, Muerte y Renacimiento

Ante la desaparición física de personas muy queridas por mí y que de alguna manera cierran un capítulo importantísimo de mi vida, me permito rendirles el homenaje de mi cariño con este cuento que escribí hace ya muchos años y que publiqué aquí en otra ocasión. ¡Que Dios en su infinita misericordia los vuelva a reunir en el eterno amor!



La Gota de Agua 
Acababa de darse cuenta de que era un ser vivo; se encontraba dentro de un inmenso océano y, aunque tan sólo se trataba de una pequeña gota de agua, gracias a su presencia y a la de otras muchas como ella, el océano era así de grande. Su vida transcurría en un acompasado baile que la llenaba de paz. Diversos seres habitaban en el interior del mar, pececillos de muy variados colores, algas, corales, delfines que rozaban su cuerpo y de los que envidiaba aquellos saltos que les hacían volar por el aire. También ella experimentaba el aire atravesando su cristalino cuerpo, inundándolo de vida, y, aunque alguna vez pudiera decirse que volaba formando parte de la espuma del mar, aquello no podía compararse al vuelo del delfín.
Un día, ella desconocía el porqué, notó como su cuerpecito iba haciéndose menos y menos pesado. A la vez que se desprendía de aquel mar del que formaba parte, iba subiendo hacia el cielo, alcanzando lugares mucho más altos de los que el delfín pudiera imaginar. ¿Adónde llegaría?

Por fin alcanzó su destino. Se encontraba en el interior de una hermosísima nube. Desde el mar, varias veces las había observado, imaginando lo confortables que éstas debían ser. Y en efecto así era.

La gota de agua fue muy bien recibida por sus compañeras, quienes habían llegado a aquel lugar en la misma forma. Cada una explicó su particular viaje, haciendo notar especialmente cómo la nube se había ido haciendo más y más grande a medida que nuevas gotas de agua llegaban a ella. La nuestra decidió disfrutar de esta nueva oportunidad que se le brindaba en la vida.

La nube era atravesada por las más diversas especies de pájaros, muchos más de los que la gota de agua había conocido desde el mar. Un día hubo uno que llamó poderosamente su atención, pues, a diferencia de los otros, éste era extremadamente macizo. A su sorpresa, sus compañeras respondieron haciéndole saber que aquello no era un pájaro sino un avión.

- ¿Un avión? ¿Y qué es un avión?

- ¿No viste nunca un barco cuando vivías en el mar? Pues, digamos que se trata de los mismo, pero que en vez de viajar por el agua, lo hace a través del aire.
Lo que la gota de agua ignoraba era que dentro de aquel gigantesco avión, unos ojos miraban la nube con la misma sorpresa que había experimentado la gota.

- Mira, papá, estamos dentro de una nube.

Sí; un niño, pegada su cara al cristal de la ventana, observaba complacido aquel acontecimiento.

No pasó mucho tiempo hasta que un día algo desconocido para la gota de agua se produjo en el cielo. Éste había cambiado de color, la temperatura también era diferente y la nube se disolvía. Nuevamente la gota procedente del mar adquiría su forma antigua, cayendo desde el cielo en forma de lluvia.

Pero cuál sería su sorpresa cuando, mirando su propio cuerpo, descubrió que, a medida que se acercaba a la tierra, éste iba haciéndose más y más denso, y de un color blanco totalmente diferente a la falta de color que siempre había tenido.

Cuando se posó en el suelo de una montaña, comprobó que estaba rodeada de seres blancos como ella.

- Pero, ¿qué me ocurre? ¿Ya no soy una gota de agua?

- ¿No te gusta tu nuevo aspecto? -Le preguntó alguien cercano a ella.

- Claro que me gusta, pero ¿quién soy?

- Eres un copo de nieve. Todos nosotros también lo somos.

¡Nieve! La gota de agua estaba encantada con su nuevo aspecto, hasta el nombre que se le había dado le parecía maravilloso. Había una suavidad extraordinaria en su cuerpo, y tan llena de alegría estaba que comenzó a bailar mecida por el viento.

- ¡Ten cuidado! -Le advirtió un compañero- Si sigues moviéndote así, puedes caerte ladera abajo y arrastrar a muchos de nosotros contigo.

Pero tan entusiasmado estaba el nuevo copito de nieve que ni siquiera se percató de que alguien le hablaba y siguió dando rienda suelta a su felicidad, empleando para ello un frenético bailoteo.

Lo que su compañero le había advertido se cumplió, y así, impelidos por el baile del copito de nieve, otros más se pusieron a danzar de la misma forma hasta que no pudiendo controlar sus movimientos, todos se unieron formando una pelota que caía por la ladera de la montaña.

Si al principio la pelota formada no era muy grande, poco a poco fue haciéndose mayor, además de adquirir una enorme velocidad.

- ¡Eh, no empujes!

- ¡Pero si yo no hago nada!

- ¿Cómo que no haces nada? ¡¡¡Me estás estrujando!!!

Así, entre discusiones, risas, llantos (que de todo hubo), la pelota de nieve llegó a un valle, y una vez allí, se detuvo.

El copo de nieve causante de tal desaguisado esperaba ansioso el curso de los acontecimientos. Hasta aquel momento había experimentado muchos cambios en su vida y no podía imaginar lo que le depararía el futuro.

- Bien, ¿y ahora qué? -Preguntó malhumorado otro copo de nieve que se había visto lanzado por aquella ladera sin haberlo él deseado.

La respuesta no tardó en producirse; las risas de unos niños se acercaban al lugar donde se había detenido la bola de nieve. Una vez llegados a ella, el regocijo de los pequeños fue impresionante.

- ¡Mirad! -Dijo uno de los niños dirigiéndose a sus amigos- “Ya no tenemos que modelar la cabeza; aquí está.”

Para los componentes de la bola de nieve, las palabras del niño resultaban enigmáticas. ¿Qué querría decir con aquello de la cabeza? Pero, como siempre, la respuesta estaba cerca.

Los niños tomaron con delicadeza la bola de nieve y la llevaron no muy lejos de allí. Sobresaliendo del suelo, se elevaba un figura blanca. Los niños colocaron la bola en lo alto de la misma, y, así, completaron su muñeco de nieve. Ahora sólo faltaba colocarle una bufanda, un sombrero, unos ojos, la nariz y la boca.

El muñeco de nieve sirvió de juguete y de adorno durante un tiempo, pero, cuando la temperatura volvió a elevarse, el muñeco fue empequeñeciéndose poco a poco.

- ¿Alguien sabe lo que pasa? -Preguntó el copito de nieve.

- No, pero me lo imagino. -Le contestó un compañero- Me da la impresión de que volvemos a ser agua.

Así era, en efecto. La nieve, poco a poco, iba disolviéndose e introduciéndose en la tierra.

El copito de nieve creyó que una vez recuperado su aspecto original volvería al mar, pero no fue así, sino que fue penetrando la tierra y allí, en su interior, encontró semillas desconocidas para él. Las semillas y la gota de agua se hicieron amigos y se unieron comenzando un nuevo camino juntos.

Mucho tiempo duró su amistad. Pasaron años y las semillas que albergaban en su interior varias gotitas de agua, brotaron sobre la tierra. La gota de agua volvía a ver sobre ella el cielo azul con sus nubes y los pájaros surcándolo. La gota de agua formaba parte de una plantita que apenas podía verse, pero que, una vez transcurridos muchos más años todavía, fue creciendo hasta convertirse en un hermoso árbol cuyas ramas servían de hogar a muchos de los pájaros que viajaban por el aire.

Un día llegó a la rama que albergaba en su interior a la gotita de agua, un pequeño pajarillo que no sólo era pequeño por su tamaño sino también por su edad. El pajarillo miraba con curiosidad todo lo que se le ofrecía un el camino de su vida, y, después de presentarse, dirigió una pregunta a la rama en la que se había posado.

- ¿Y tú quién eres?

La rama no tuvo necesidad de mucho tiempo para responder a su nuevo amigo, y la respuesta que obtuvo éste fue la siguiente:

- ¿Yo? -Contestó la rama- ¡Soy una gota de agua!



lunes, 1 de septiembre de 2014

Volviendo ya!!!






Pasado este periodo vacaci0nal, ya prontito reinicimos la tarea para completar las cartas de El Symbolon, y alguna cosilla más. Por cierto, las cartas últimamente no siguen un orden porque algunas de las duras vienen todas juntas y quizá no resulta placentero leerlas sin descanso, así que, irán publicándose de una manera un tanto anárquica pero a la vez más dulce. 

Gracias por vuestas visitas y mensajes, y perdonad que no os haya respondido adecuadamente. Ahora me embarco en un proyecto profesional que quizá me reste tiempo para dedicar al mundo bloguero pero eso no quiere decir que no os tenga en cuenta. Lo dicho, ¡gracias!

lunes, 14 de julio de 2014

Y ahora... ¡¡¡unas vacaciones!!!


 

¡¡¡Feliz Verano!!!


lunes, 7 de julio de 2014

68 - LOS DOS HIJOS DEL REY

Sin duda, el ser humano aunque único, parte de una dualidad. Hablamos del "yo", pero éste parece estar compuesto de varias partes y no de una única; de ahí nuestros conflictos, de ahí nuestras desilusiones, de que existe más de un camino, y a veces no conseguimos fusionar todas las vías objeto de nuestro deseo.

"Los dos hijos del rey" nos muestra ese sueño de unidad que comunmente lanzamos al exterior en forma de relaciones, ya sean amorosas como de amistad como de compañerismo. Deseamos fusionarnos con el otro, pero no nos damos cuenta de que en muchas ocasiones las dos personas se encuentran en lugares demasiado diferentes y distantes como para que resulta fácil tender un puente de unión.

Esta carta nos puede estar hablando de esos sueños poco realistas de fusionarnos en el otro, sin valorar la diferencia de ambos mundos. Quizá, al ver esta carta, sea el momento de cuestinarse si no nos estaremos haciendo demasiadas ilusiones cuando la realidad apunta en sentido contrario. Y si aún así estamos dispuestos a correr los riesgos, bueno será considerar la fuerza necesaria para vencerlos.