
Si, leí algo muy interesante que chocaba frontalmente con lo que durante mucho tiempo defendí y que ahora debo reconsiderar y anular. Se decía que la vida no sólo se nos da para, digámoslo así, nuestro disfrute, nuestros gustos, nuestras propias decisiones; sino que la vida también tiene algo que opinar. Nuestro Creador nos hizo con un propósito que también cuenta, ¿no? Podríamos pensar en esa costumbre tan humana y tan actual de reclamar nuestros derechos, pero olvidar nuestros deberes. Pues sí, tenemos nuestra parte, pero en el Proyecto de Vida hay mucho más que particularismos. Y esta carta pudiera ayudar a entender que a veces los obstáculos surgen para detenernos hasta que seamos capaces de emprender el verdadero camino y no el equivocado.