martes 10 de noviembre de 2009

Cuatro de Agua (Zen Osho) y Cuatro de Copas (Rider Waite): Meditando con las cartas del Tarot



¡Cuántas voces y gestos de miles de personas rodean a la figura principal de esta carta! Sin embargo, ella se presenta imperturbable ante esa multitud de demandas que parecen rodearla.

La carta Cuatro de Agua, recibe el nombre de "HACIA DENTRO" en el Tarot de Osho. Y de eso precisamente trata, de esa mirada al propio interior para obtener la paz necesaria y no perderse en el alboroto externo.

Esas demandas y esa inquietud, aunque puedan venir de fuera, también podrían venir de nuestras propias exigencias basadas en nuestra apreciación exterior de las cosas. Por eso se hace necesario recuperar la cordura, recuperar el orden y ver desde dentro en primer lugar.

La serenidad es fundamental ante los posibles problemas que nos puedan rodear o aquellos que uno mismo va ideando. En la serenidad de la meditación, del observarse a uno mismo y a lo que le rodea con un cierto distanciamiento, puede estar la clave de la solución.


El Cuatro de Copas de la baraja Rider Waite, tiene un cariz algo distinto al anterior, aunque también nos sugiere una mirada hacia el interior de uno mismo en busca de la respuesta.

Vemos una figura un tanto desganada. Frente a ella aparecen tres copas a la que ni siquiera mira. Y no sólo eso, sino que tampoco pone atención en esa cuarta copa que le es ofrecida.

¿Qué te sugiere esta imagen? Normalmente nos habla de la persona que no es capaz de ver lo alcanzado y que tampoco es capaz de deleitarse con las nuevas oportunidades que la Vida le ofrece. Es la carta que nos muestra un estado depresivo; una tristeza que no debería estar ahí pero que la persona asume.

Se nos indica la situación de una persona que no acaba de encontrar satisfacción en nada; ni siquiera en aquello que en principio parecía desear pero que, una vez alcanzado, no despierta en ella el más mínimo interés. ¿Por qué? Ésa es la pregunta que debería hacerse. Y la respuesta podría apuntar hacia un error desgraciadamente bastante más común de lo que parece: el error de buscar la satisfacción y la felicidad en algo demasiado externo a la propia persona, cuando en realidad, la capacidad del disfrute está dentro de uno mismo y es ahí donde se hace necesario despertarla.


viernes 6 de noviembre de 2009

Amar lo imperfecto



El amor desde el alma

está completo sin la condenación;


ve la imperfección,

pero,

porque la ve,

fluye más amor.



* Oráculo de los Amantes, de Sulamith Wülfing.

sábado 31 de octubre de 2009

Consultas con las Cartas


¿Deseas que haga
una consulta con las Cartas por ti? En ese caso, lo primero que debes saber es que mi sistema no es una predicción, sino una valoración de lo que sucede y las posibles vías para solucionar determinadas circunstancias.

Para que comprendas mi forma de entender las consultas, me gustaría que leyeras el texto que a continuación expongo. Pero me gustaría añadir aquí una idea que me dejó muy clara una querida amiga desde su blog al hablar de mi forma de acercarme al Tarot y que resumo así: no lo enfoco como una predicción sino como una vía a la introspección.

Si deseas una consulta, envíame tu nombre, sexo y edad, y la pregunta que te preocupa o aquello que desearías valorar al siguiente correo electrónico:





Y ahora, por favor, lee el texto que sigue:


Paulo Coelho, en su libro Maktub, escribió lo siguiente:

... Las artes adivinatorias fueron hechas para aconsejar al hombre, y no para predecir el futuro. Son excelentes consejeras, pero pésimas profetisas...

(Paulo Coelho, Maktub)



Me ha parecido adecuado empezar con esta frase de Paulo Coelho que creo explica muy bien mi forma de enfocar las consultas ayudada por las Cartas. Muchas personas buscan una predicción para el futuro; una predicción inamovible y por tanto limitadora de la libertad. Como he dicho en varios de mis artículos, para mí el Tarot, o las múltiples Cartas que pueden utilizarse con esta base, me sirven para recibir un consejo y una visión clara de cuál es el presente real; y así, tomar decisiones más acertadas que puedan conducir a un futuro mejor.

Lo explicaré con un ejemplo. Supongamos que un consultante desea emprender un negocio y le gustaría conocer las posibilidades de éxito de su empresa. Sigamos suponiendo. Este consultante cuenta con la ayuda de un socio para iniciar su empresa. Su pregunta lógica será: ¿tiene perspectivas de éxito este negocio? Pero con esta pregunta limitamos el futuro que dejamos en manos única y exclusivamente del destino, sin que se tenga demasiado en cuenta el esfuerzo que ponga el consultante en la consecución de su fin; así que reformulamos la pregunta y pedimos información sobre la conveniencia o no de este posible negocio.

La respuesta nos podría aconsejar que tengamos en cuenta determinados aspectos que, a lo mejor, se le han pasado desapercibidos al consultante. Uno de ellos sería sobre la personalidad de su asociado. A lo mejor nos pueden advertir de la tendencia de éste a engañar y cometer fraudes. Ante esta clarificación de un aspecto importante de la cuestión, el consultante puede optar por varias cosas: una, abandonar la idea del negocio; otra, seguir con su idea pero conociendo con quién cuenta. Al conocer ese aspecto oculto de su asociado, puede tomar también diversas decisiones; una sería terminar la relación con él como socio; y otra, darle un voto de confianza pero no a ciegas, sino sabiendo muy bien cuál es su tendencia y dándole una oportunidad con los ojos abiertos, de manera consciente y poniendo los medios adecuados.

Como podéis ver, el consultante tiene el camino abierto, pero toma consciencia real de lo que está sucediendo a su alrededor.

Para ahondar algo más en este punto, me gustaría traer aquí otro texto de Paulo Coelho que me parece puede dar mucho que pensar:

Creso, rey de Lidia, estaba decidido a atacar a los persas, pero, aún así, resolvió consultar a un oráculo griego.

-"Estás destinado a destruir un gran imperio"- comentó el oráculo.

Contento, Creso declaró la guerra. Tras dos días de lucha, Lidia fue invadida por los persas, su capital saqueada, y el propio Creso apresado. Indignado pidió a su embajador en Grecia que volviese al oráculo para decirle que habían sido engañados.

-"No, no fuisteis engañados" -respondió el oráculo al embajador-. "Habéis destruido un gran imperio: Lidia".

Dice el maestro: "El lenguaje de las señales está ante nosotros para enseñarnos la mejor manera de proceder. Sin embargo, intentamos distorsionar esas señales, de modo que “concuerden” con aquello que queremos hacer a toda costa.

Paulo Coelho, Maktub

Tengo la opinión de que las Consultas pueden ser una excelente vía de crecimiento, pero no deben conducirnos a una falta de responsabilidad por nuestros actos. Además, es importante advertir que la consulta es para la persona que la pide, y, por tanto, ésta debe estar dispuesta a encarar sus propios defectos y limitaciones, en vez de dar un peso excesivo a las limitaciones de quienes se encuentran en su entorno.

Para terminar con este artículo, decir que en español existe un dicho muy oportuno aquí y es el siguiente: "A Dios rogando, y con el mazo dando". Nuestras acciones son importantes; nuestro esfuerzo necesario, pero teniendo siempre en cuenta que no todo está en nuestra mano, aunque sí una gran parte. No olvidemos que por encima de todo está la Voluntad de Dios, quien puede modificar o mantener; ésa es mi opinión.




martes 27 de octubre de 2009

¿Esoterismo sin Divinidad?



Una gran sorpresa con la que me he encontrado con relativa frecuencia es un hecho que, en realidad, me da mucha pena. El hecho se resume así. Son muchas las personas que buscan la práctica de un esoterismo que les permita realizar determinado tipo de "proezas", pero que olvidan Quien está detrás de ellas. No puedo entender a las personas que buscan levitar, desentrañar los secretos escondidos, realizar curaciones, etc., pero son contrarias a la existencia de un Dios que les permite hacer uso de esas técnicas. Atribuyen sus "poderes" a ellas mismas, y vuelven la espalda a Quien se los otorga. ¿Por qué sucede esto?

He comprobado que cuando uno atribuye, con una total falta de humildad, sus logros única y exclusivamente a sí mismo, suele terminar por perder aquellas habilidades con las que supuestamente contaba. Y, entonces, surge una idea dentro de mí; si sólo se tratara de una capacidad personal, no debería desaparecer cuando el orgullo toma un lugar preponderante, pero lo cierto es que sucede así.

Por supuesto, no niego el esfuerzo humano en pos de algo, y los méritos al conseguirlo; pero no podemos despreciar a Quien está por encima de nosotros, a Quien nos permite aprender y gozar con lo aprendido, a Quien nos regala la Vida y el Amor. Francamente, no apoyo el esoterismo sin la divinidad porque compruebo que, en la mayoría de los casos, degenera en un exceso de ego altamente peligroso.


* La imagen corresponde a "La Creación de Adán", de Miguel Ángel.


jueves 22 de octubre de 2009

Engaños y Autoengaños: Meditando con El Symbolon


Ya en varias ocasiones he ido presentando diferentes cartas de EL SYMBOLON, un mazo de cartas muy peculiar diseñado por Peter Orban, Ingrid Zinnel y Thea Séller. Las cartas nos muestran arquetipos muy importantes para el ser humano que nos adentran en la profundidad psicológica del consultante.

En esta ocasión me gustaría mostrar tres cartas que, de una u otra manera, hacen alusión a cierto engaño o autegaño que puede vivir o generar la persona. Vamos a irlas viendo por partes.


Comenzamos por la carta llamada EL SEDUCTOR. ¿Qué te sugiere? Las cartas no tienen un único significado sino que pueden actuar como una especie de motor que pone en marcha nuestro inconsciente. Vamos a meditar sobre esta carta a ver hacia dónde podría conducirnos.

Vemos una figura elegantemente vestida, con una hermosa sonrisa, que surge de un fuego abrasador. En su mano derecha porta una flor con la que parece obserquiarnos.

Claro que a ninguno se le escapa, seguramente, que el personaje tiene algo de siniestro puesto que parece contar con los rasgos de un drácula como mínimo. ¿Qué nos puede estar diciendo esta carta?

El embrujo, la seducción pueden ser unas formas de engaño. Ante el encanto de alguien es difícil resistirse pues nos atrae ese fuego abrasador. ¿Es eso malo necesariamente? ¿Tener encanto y transmitir encanto es algo malo? Personalmente, yo no lo considero así; pero la carta puede hacernos entender que podemos estar presos de una fascinación más que de una realidad. Es verdad que los atributos buenos de la persona están ahí; pero, ¿se están viendo de verdad o se están manipulando?

Veámoslo más fácilmente con un ejemplo: ante la belleza de un muchacho o una muchacha realmente subyugadores, uno puede pensar que está enamorado de él o ella. ¿Quiere esto decir necesariamente que esos muchachos tan atractivos estén engañando? No; pero ¿qué ocurre con los supuestos enamorados?; ¿se han enamorado de los personajes en sí o de la fascinación que ejercen sobre ellos?


Vayamos con la segunda carta. Ésta no puede engañar a nadie, ¿no? Si tenemos en nuestra memoria los cuentos populares, aquí nos encontramos con nuestro FLAUTISTA de Hammelin particular. ¿Conocéis la historia? Imagino que sí.

Uno a veces se engaña o se deja engañar para salir de una determinada situación. Gracias al engaño del Flautista, los niños pueden salir de su escondite y volver a alegrar el pueblo de donde procedían; pero también es cierto que el mismo sonido de la flauta puede provocar que vuelvan al lugar al que previamente se les había conducido para reternerlos como prisioneros.

¿Es bueno o es malo el engaño? A veces un cierto acontecimiento engañoso nos puede servir para superar determinados problemas. ¿Os acordáis de Dumbo? Gracias al "engaño" de usar una pequeña plumita de ave, el elefantito consigue descubrir que realmente puede volar.

Averigua por qué se te ha puesto delante esa zanahoria como cebo: ¿será para que descubras tus propias cualidades o será para que te des cuenta de cómo te dejas engañar a veces?


Y para finalizar este repaso, aquí tenemos la carta denominada ENGAÑO o FRAUDE. La imagen nos muestra el conocido timo del trilero. Un estafador coloca bajo unos vasitos un objeto, y el timado, tras las vueltas que les da el trilero aparentemente de buena fe, debe averiguar debajo de qué vasito está. Aunque de todos es sabido de antemano que se trata de un fraude, el truco sigue funcionando, ¿por qué? Por el autoengaño. Sí, no sólo se da un engaño por parte del estafador; es que también el timado se autoengaña pensando que él es distinto y que a él no lo van a pillar.

A veces esta carta ayuda al consultante a detenerse y considerar en qué se está autoengañando. No siempre es fácil de detectar ese problema en uno mismo, pues la venda puede ser muy tupida, por lo que esta carta es un excelente indicador para que uno pare y observe muy bien tanto la situación externa como la interna, para descubrir qué es eso que no quiere o no es capaz de ver.


viernes 16 de octubre de 2009

Diversidad


La única verdad. Todos defienden la existencia de una única verdad; sin darnos cuenta de los multiples aspectos que puede tener una verdad global. Y por eso todos defendemos una vía única de acceso a la ansiada verdad.

Siempre me llamó la atención la pretensión de todos y cada uno de los grupos religiosos de tener la única y la absoluta verdad; lo cual, entre otras cosas me parece algo así como querer poner puertas al campo. Creo que la única verdad es el AMOR. El Amor que el ser humano escoge voluntariamente, con independencia de que éste sea o no correspondido; porque hay que tener mucho amor para aceptar
incluso al enemigo.


Para asegurarnos de que poseemos esa “única verdad”, tratamos de imponerla por todos los medios y segamos sin remordimiento alguno los atisbos de verdad que el otro haya alcanzado, dejándole a veces sumido en la gran desesperanza al no poder alcanzar de corazón la nueva propuesta y haber abandonado la que le sustentaba.


¿Cuándo aprenderemos que la verdad es una LUZ BLANCA en vez de una aterradora oscuridad? El blanco es la mezcla absoluta de todos los colores (eso ya lo demostró Newton, cuando hizo la separación de los colores a través de un prisma); sin embargo, la oscuridad (el negro) es la ausencia de color. Por tanto, para mí la verdad está en la luz blanca, una amalgama equilibrada de todos y cada uno de los múltiples colores del universo.


Puede ocurrir que unos tengan más colores que otros, pero lo cierto es que será la unión de todos, en la adecuada proporción, la que brinde luz a nuestra mente. Y eso sólo podrá hacerse desde el respeto de la escucha y sobre la valoración de una verdad que está en el fondo de todas: el AMOR. Cualquier verdad que suponga un desafío al Amor, me niego a aceptarla.



domingo 11 de octubre de 2009

Cuatro de Espadas (Rider Waite) y Cuatro de Nubes (Zen Osho): Meditando con las Cartas del Tarot



No, no; no es lo que estás pensando ni mucho menos. El Cuatro de Espadas del Tarot Rider Waite nos puede hacer reflexionar sobre la necesidad de tomar un descanso. Por supuesto, también nos puede advertir de que ese descanso se va a dar con nuestro consentimiento o sin él, sencillamente porque es necesario. A veces uno se empeña en ir contra corriente y pelear por algo hasta quedar sin aliento, lo cual es totalmente absurdo pues, de conseguir lo que tanto uno ansiaba, no logra disfrutarlo como quisiera a causa de tanto agotamiento.

Fíjate bien, hay tres espadas sobre el personaje, pero una permanece en espera de ser usada. Y es que así es en la mayoría de los casos. Cuando uno se sabe retirar a tiempo y concederse un tiempo para descansar y recuperar fuerzas; una vez de vuelta en la arena, la espada que ha estado tranquilamente descansando y reponiéndose, puede darnos la victoria.

Vivimos en una época en la que la actividad se considera toda una virtud y la pasividad se ve como un vicio terrible, pero ¿es realmente siempre así?


Sin embargo, Osho y Ma Deva Padma nos muestran la otra cara de la moneda en su Tarot Zen. Al Cuatro de Nubes lo llaman POSTERGACIÓN, y te piden que te detengas en ese constante postergar una determinada tarea o actitud.

Así es, a veces uno se toma demasiados descansos que no son tales sino que se trata más bien de huidas. El Cuatro de Nubes nos lleva a reflexionar sobre algo que puede estar dándose en tu vida; ese deseo manifestado de que harás esto y lo otro cuando llegue el momento, pero que pareces no estar dispuesto a ver que ese momento a lo mejor ya ha llegado. ¿Por qué te escudas en argumentos vacios cuando en realidad no tienes más que intentarlo? Tranquilo, si el momento de verdad no ha llegado, podrás comprobarlo por los resultados; pero, ¿deseas que ese tren de la oportunidad pase de largo sin ni siquiera intentar montar en él?

Medita en qué situación te encuentras: ¿necesitas parar o necesitas avanzar? Pero hazlo sinceramente, sin falsas excusas que ni siquiera a ti mismo logran engañarte.


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