A la hora de hacer una consulta, ya sea con las Cartas, ya sea con Visualizaciones, etc., etc., creo fundamental seguir tres pasos previos que considero imprescindibles para una buena sesión. Los dos primeros pasos tratan de peticiones mientras que el último es una acción necesaria nuestra. Vamos a desarrollarlas una a una.
1º Ayuda:

2º Claridad

Nuestros miedos, nuestros deseos, y nuestro mucho desconocimiento nos llevan a malinterpretar muchas veces el mensaje y por eso es tan necesario pedir a la Fuente a la que hemos implorado al principio que nos siga ayudando permitiendo la mayor claridad posible a la hora de interpretar los mensajes. Unos mensajes que normalmente se van aclarando con el tiempo, pues necesitaremos meditar y trabajar en ellos, no sólo recibirlos en un determinado momento.
3º Gratitud
En realidad, nuestro agradecimiento es lo único que podemos dar, además del esfuerzo del intento. Pero la gratitud añade un acto de bondad, de humildad y de generosidad, así como de esperanza que cada vez considero más necesario en un mundo que sólo parece hablar de los derechos y silencia los deberes para no tener ni que esforzarse ni que dar las gracias al recibir aquello a lo que nos consideramos con derecho y que, querámoslo o no, se nos da gratuitamente.
Dar las gracias previas demuestra nuestra buena voluntad, además de la confianza que tenemos en que recibiremos aquello para lo que estamos preparados. Y por supuesto, dar las gracias demuestra una elegancia y una humildad natural que todos deberíamos fomentar.
No olvides ni descuides estos tres pasos tan necesarios a la hora de hacer una consulta para ti o para otro; y no olvides, si la haces en presencia de otra persona, que ella siga también estos mismos pasos antes de realizar la consulta. Si estamos pidiendo ayuda, lo lógico es dirigirla a Quien creemos que puede dárnosla, así como agradecerla de antemano y, por supuesto, al finalizar la sesión.
Humildad y agradecimiento, dos virtudes no muy valoradas en nuestro mundo occidental pero que tan necesarias son para nuestras almas. Y por supuesto fe en un Principio que nos excede a todos, le demos los nombres que le demos dependiendo de nuestras culturas y creencias pero que no por eso es distinto para cada uno.