
Gertrude Hisrschi, en sus cartas
basadas en los Mudras, dice algo que me resulta muy interesante para
comprender este tipo de consultas tal y como yo lo entiendo y que, además de eliminar el miedo enfermizo a la adivinación exacta, nos permite adentrarnos en valoraciones más amplias para hacernos pensar más que para señalarnos caminos inamovibles.
Dice Gertrude Hisrschi:
El destino no está en nuestras manos, pero creo que sí podemos buscar las mejores opciones después de sopesarlas, conociéndonos sobre todo a nosotros mismos.
Dice Gertrude Hisrschi:
“Rara vez pregunto lo que me depara el futuro: me limito a indagar qué me puede enseñar una situación en particular, cuál puede ser la mejor solución y dónde encontrarla, y sobre todo en qué puedo contribuir yo para resolver el problema, ya sea modificando mis actitudes internas o bien cambiando mis acciones externas (o incluso evitando entrar en acción)”.
El destino no está en nuestras manos, pero creo que sí podemos buscar las mejores opciones después de sopesarlas, conociéndonos sobre todo a nosotros mismos.