Hace días vi la película Valkiria, una nueva versión que cuenta uno de los atentados más famosos cometidos contra Hitler. El caso es que, independientemente de los valores cinematográficos de la cinta, me impresionó un dato que mencionaban en ella; se decía que Hitler había sufrido 15 atentados infructuosos. Aquello me dejó perpleja puesto que no sabía que habían sido tantos. Buscando en Google (herramienta muy rica y poderosa) averigué que algunos opinan que oficialmente probados hubo 9 atentados, pero otros incluso aseguran que se especula con la posibilidad de que se hubieran producido 42 a lo largo de su vida.
Pero bueno, vamos a lo que vamos. Independientemente de la exactitud del número, lo que parece claro es que hubo un número alto de atentados contra él, lo que prueba que además de sus seguidores también había muchos que no estaban conformes con el daño que estaba haciendo al resto de la humanidad y buscaban formas de detenerlo.
El caso es que, como yo tiendo a valorar todo buscando una respuesta religiosa, metafísica o como quiera llamársele, me cuestioné algo que me dejó muy preocupada. Me pregunté por qué Dios había permitido tantos fracasos a la hora de intentar matar a alguien que estaba provocando tanto mal. Y entonces me vino una respuesta a la mente que me ha dado mucho que pensar:
"Nunca consentiré medidas ilícitas contra el mal"
Me quedé perpleja, pero bien mirado es algo muy lógico, y eso me ha hecho pensar mucho más. Es verdad que no podemos utilizar aquellos mismos medios con los que no estamos de acuerdo. Por ejemplo, en mi opinión, no podemos usar la pena de muerte amparándonos en su supuesta legalidad para castigar un crimen.
El caso es que a los pocos días vi otra película que trataba también de este mismo problema: de cómo combatir el mal con medidas éticas en vez de con medidas reprobables. La película en este caso se titulaba Reglas de Compromiso y contaba el juicio a un militar al que se acusaba de haber disparado contra una multitud pacífica. Lo curioso del caso es que dos altos cargos conocían y tenían pruebas de que aquella multitud estaba armada y disparaba a matar en contra del supuesto pacifismo que se decía mostraban; pero, para no tener problemas políticos y para no quedarse sin su puesto de trabajo, deciden, uno de motu propio y otro bajo coacción, ocultar las pruebas. Entonces, volví a pensar en aquellas palabras: "Nunca consentiré medidas ilícitas contra el mal", y lo vi mucho más claro.
Combatir el mal supone mucho esfuerzo; esfuerzo moral, físico y mental. Aplicar la justicia no es nada fácil en un mundo, que digamos lo que digamos, no la valora, sino que siempre pretende que esté de su parte en lugar de buscar la parte objetiva y la responsabilidad humana.
Combatir el mal supone mucho esfuerzo; esfuerzo moral, físico y mental. Aplicar la justicia no es nada fácil en un mundo, que digamos lo que digamos, no la valora, sino que siempre pretende que esté de su parte en lugar de buscar la parte objetiva y la responsabilidad humana.
No hay que confundir la espada que lleva la justicia en su mano con comportamientos agresivos, sino con la que llama a la claridad y a la acción, pero una acción ética, una acción valorada, una acción que parte del conocimiento y de la valentía, no de la copia de aquello que uno pretende combatir, y mucho menos de la cobardía que busca el beneficio propio en vez de la justicia.
Tampoco hay que confundir los ojos vendados de esta figura con la falta de visión, sino con la profunda y penetrante visión interior que no se deja engañar ni engatusar por lo aparente.
Es verdad, ponerse del lado del bien implica muchos riesgos y mucho trabajo, así como mucha sabiduría y buen hacer. No parece resultar nada fácil, pero... ¡quién dijo que lo fuera!

26 comentarios:
Si usamos el mal contra el mal nos ponemos a su misma altura...
´´Ojo por ojo `` estaríamos todos ciegos, no recuerdo el autor ni si la frase es exacta.
Un beso
Mi querida Hadita:
Gracias por tus buenos deseos, me levanté a tomar un café y me asomo a a los blogs un rato antes de volver a la cama.
Me gustan mucho estas entradas tuyas que plantean estas cuestiones de ética. Estoy de acuerdo contigo. Siempre he creído que el mal no se vence aplicando sus fórmulas, es decir con más violencia sino incrementando el Hacer el BIEN. NO se si me explico. Es decir, no con más de lo mismo, sino con algo bien diferente y que es justamente su opuesto. Si éste crece, el otro se achica.
Besos y me encantó compartir ese tiempo contigo -con uds- en Madrid.
Hola Gran Hada!!
"El fin no justifica los medios"
Una mala acción no deja de serlo por más que nos esforcemos en justificar su bondadosa o justa finalidad. Al igual que una mala finalidad, corrompe la acción aunque esta sea buena.
Es complicado, es duro, aplicar justicia y legalidad si interpretamos el verdadero espíritu de la Ley y valoramos el conjunto: educación, influencia del entorno, presión social, coacción o necesidad de obrar de cada individuo.............
Besos
REINA DEL MAMBO,
Muchas gracias por acercarte por esta casita. Y sí, la frase creo que la decía Gandhi, pero no me hagas mucho caso que me puedo equivocar.
Besos
MYRIAM
¡Cuánto siento que estés malita! Y te agradezco mucho tu visita y tu comentario; sabes muy bien lo mucho que te lo agradezco. Y claro que te explicas bien, creo que no dejas duda alguna de que hay que ser creativo al emplear nuestros recursos contra el mal, y no caer en la mera copia, que no conduce a nada bueno más que a intensificar el mal.
Nos gustó mucho poder estar contigo y pasear por el Palacio de Oriente que me encanta como habrás podido darte cuenta, y sobre todo tras la cena argentina!!!
Besitos de los dos (más las tres pequeñitas de cuatro patas)
DESDEMISMONTAÑAS,
No es nada fácil, no, por eso llevamos tantos siglos sin conseguir el bien por medios adecuados... aunque quiero pensar que algo vamos aprendiendo, no? Al menos así lo espero.
Muchos besitos y ya charlamos
Una gran clase de ética la que nos has regalado hoy. Es un tema muy profundo y extenso, que bien te da para muchas cuartillas.
Te sientan muy bien este tipo de entradas también.
Gracias y muchos besos.
SARA,
Gracias por tu visita y por tus palabras. La verdad es que me dio mucho que pensar este tema y me sentí "inspirada" para escibirlo.
No me olvido de ti y prontito te cuento.
Muchos besos
Magistral clase de ética nos has ofrecido.
Con el "ojo por ojo" ya vemos como no ha ido y como está el mundo.
No sé si has leido lo que comenta Neale Donald Walsch, en su libro conversaciones con Dios, en referencia al tema de Hitler, muy interesante por cierto.
Un abrazo Hada.
SALVA,
Me alegra mucho verte por aquí. Ya he visto que andas en temas oníricos, a ver qué nos deparas, seguro que algo interesante.
Sí, leí lo que Neald Donald Walsch escribe sobre Hitler, pues los libros "Conversaciones con Dios" son todo un referene para mí (precisametne en esto días ando nuevamente con ellos).
Un abrazo fuerte
La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa.
"Albert Einstein"
Ay, SVENSKA, pero qué agudo que era Einstein.
Gracias por tu visita y tu aportación.
Besos
Estupendo artículo, definitivamente las medidas ilícitas contra el mal no deben ser aceptadas nunca. He venido del brazo de mi querida amiga Myr, a conocer tu espacio y me quedo por aquí muy cómoda. Me gusta tu espacio.
Un saludo cordial
No soy partidaria de aplicar la ley del Talión, creo que no se consigue nada, aunque la verdad hay quien se la merece, pero luego piensas, y quien soy yo para quitar la vida de nadie. De todos modos es un tema muy apropiado para un gran debate, me gusta. Un beso
Se podrá pensar lo que se quiera sobre este tema, querida Hadita, pero tu entrada me parece muy oportuna.
Pueden ser cuestionables algunos de tus postulados, pero, insisto, es una entrada muy oportuna.
Desde mi prisma -abogado en ejercicio- comparto integramente lo que dices sobre el modo de combatir el mal. Ademas, solo tenemos una justicia: la humana. Sera imperfecta; será manifiestamente mejorable: que sí. Pero es la UNICA que tenemos, y hemos de apoyarla entre todos.
Un enorme y cariñoso abrazo.
BELKIS,
Gracias por pasearte por mi casita, y es fantástico que nos una la amistad con Myr. He leído las últimas entradas de tu blog, aunque no me haya dado tiempo de comentarte pero ya prontito.
Gracias por tus palabras.
Besos
RUNAS,
Sin duda lo que nos salta es el pensamiento de venganza, pero luego... como tú dices... ¡quién soy yo!
Muchas gracias por estar aquí otra vez.
Besitos
CORNILIVS,
Ante todo bienvenido de vuelta a esta casita que ya se te echaba de menos.
Sobre el artículo, como digo al principio, me costó mucho llegar a entender que las medidas ilícitas no puedan ser queridas ni apoyadas por Dios. La justicia humana y la divina no parecen conducirse de igual forma, y aunque es muy comprensible la humana, es más que probable que no sea correcta.
Gracias por tu visita y por dejar tu comentario. Abrazos
Hola Hada creo que cada uno desde nuestro lugar podemos luchar contra el mal, no hay nada peor que la indiferencia ante las injusticias.
Un abrazote y feliz fin de semana.
ALICIA,
Muy bienvenida a este blog. Y sí, podemos combatir la injusticia, pero sólo con medidas éticas, algo que a veces cuesta mucho determinar.
Un fuerte abrazo
Entre nosotros siempre estará el bien y el mal, se tomen las medidas que se tomen.
que tengas un bonito fin de semana.
un abrazo.
RICARDO,
Ante todo, gracias por tu visita. Y respecto a tu comentario, al menos tengo la esperanza de que cada vez sea menor el mal y mayor el bien.
Un abrazo
Esta entrada es muy atingente a la situación que vive mi país en estos días, en dode se hace un reclamo por cambiar el sitema educativo y la forma se contamina con muchísima violencia, es un problema que lleva meses sin encontrar acuerdo y quizas tiene que ver con el resultado que expresas en tu post. Yo me referí in extenso en un post anterior .
Abrazos
Pilar
PILAR - CAMINO DEL SUR,
Ante todo bienvenida y muchas gracias por aportar tu comentario. Leeré con atención tu post al que haces referencia. Sí, creo que las medidss no pueden ser violentas y que ahí puede encontrarse el problema para no hallar una solución: la violencia engendra violencia.
Un abrazo
Totalmente de acuerdo contigo. No podemos utilizar contra los que consideramos nuestros enemigos medios que no son de nuestra aprobación. Pues es una contradicción.
Brillante reflexión la tuya
MARÍA JESÚS,
Me alegra tu visita y que compartas esta reflexión.
Besos
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