jueves, 31 de julio de 2008

Algo para meditar



En el amor verdadero,
lo que quieres es lo m
ejor para la otra persona.

En el amor romántico,
sólo quieres a la otra persona.



* Oráculo de los Amantes, de Sulamith Wülfing.


lunes, 28 de julio de 2008

La Montaña

A veces, ante dificultades que van surgiendo, uno se pregunta por qué. Y se lo pregunta con una total sinceridad pues, por más vueltas que le da, no acaba de ver la necesidad de tanta complicación. La persona acaba de sortear múltiples dificultades y se para a descansar, ya que considera que ha hecho un gran trabajo; puso todo su esfuerzo y atención en desarrollar las tareas, y, por tanto, ¿por qué no pararse a disfrutarlas?

Y sí, parece algo bueno y deseable hacerlo. Es maravilloso poder disfrutar de las bendiciones de la vida. Pero, como si de un mar se tratara en el
que tan pronto el oleaje es suave como extraordinariamente bravo, las olas de las dificultades vuelven a emerger con fuerza. Ahora son otras olas, de otro tipo, pero tan fuertes que uno a veces pierde al ánimo y, sobre todo, la confianza en estar haciendo un buen trabajo. Y entonces surge otra vez la pregunta: ¿qué hice tan mal para no poder tener un respiro? ¿Es que siempre tengo que volver atrás y repetir el curso de primaria?

En mi meditación, una vez en la presencia de Dios, expuse estas preguntas. Y, gracias a Él, vino la respuesta:


Había una montaña; una montaña rocosa
que había que ir escalando.
Para subir había que hacer un esfuerzo grande,
pero el escalador conseguía seguir, poco a poco, con el ascenso.

Había momentos en que la escalada era tan difícil
que parecía no poderse continuar.
La persona buscaba ayuda y, al levantar los ojos,
podía ver que, una vez superado este nuevo obstáculo,
podría acceder al reparador
"campamento base".


Qué alegría tan inmensa llegar a él.
Uno, entonces, podía disfrutar de lo ya escalado.
Incluso tenía la oportunidad de mirar hacia abajo
y ver lo mucho que había logrado ascender
a pesar de la duda en las propias fuerzas
que varias veces había manifestado.
Además, podía también elevar sus ojos
y vislumbrar algo del camino
que todavía le quedaba para llegar a la cima.


El campamento base era una delicia y ofrecía fuerza y energía.
La mochila se volvía a llenar con los víveres necesarios,
y la persona, una vez vivificada, emprendía una vez más
y lleno de alegría el nuevo ascenso...
hasta la próxima dificultad....
y hasta el próximo
campamento base.


En el ascenso, aunque a la mirada miope del escalador
a veces pudiera parecérselo, no había ningún retroceso.
El plan se estaba cumpliendo.
No había etapas fallidas, sino ¡¡¡nuevos retos!!!.


jueves, 24 de julio de 2008

¡¡¡Enhorabuena!!!



Beatriz,
aunque te dé una vergüenza horrible,
(pero ahí está tu hijo apoyándote para no enrojecer las mejillas)
aunque incluso se te pueda escapar una lagrimilla,
aunque te que
des sin saber qué hacer...
quiero que sepas lo mucho que te queremos
y lo felices que nos hace que tú lo seas.


Has trabajado mucho y muy concienzudamente.
El trabajo que has realizado ha sido bueno,
y eso muchos lo saben, otros puede que no tanto,
pero Quien más importa seguro que sabe
de tu extremado sentido de la responsabilidad.


Ahora se inicia un ciclo distinto,
para ti y para los que te acompañamos.
U
n ciclo en el que ya estás envuelta en múltiples actividades,
adquisición de nuevos conocimientos,
encuentros familiares y amistosos,
y apertura a nuevas oportunidades.

Que Dios te dé sabiduría para encontrarlas y saborearlas.
¡¡¡Te lo mereces, querida hermana!!!


Toda tu familia te damos un beso de esos grandes y sonoros,
te felicitamos por todo lo bueno y te deseamos lo mejor de lo mejor.


¡¡¡TE QUEREMOS MUCHO TODOS!!!

lunes, 21 de julio de 2008

EL CARRO - (Meditando con las Cartas del Tarot)

Le toca ahora el turno a la carta número VII del Tarot Rider Waite, conocida como EL CARRO. Y como siempre, vamos a detenernos en la imagen y ver qué nos puede estar sugiriendo.

Casi toda la carta está ocupada por la figura de un joven con aspecto de triunfador. Tanto es así que lleva una estrella coronando su cabeza, y unas alas en el carro que él conduce. El joven, vestido con una armadura bien hermosa además de eficaz en la batalla, empuña lo que podríamos considerar un cetro (aunque también, ¿por qué no? una fusta para dirigir a los animales que deben tirar del carro). Sea lo que sea, lleva en su manos un símbolo de poder, de dominio, de autoridad; sobre sí mismo, pues si uno debe dirigir a los demás, primero debe saber dominarse a sí mismo.

El joven no parece sentir miedo ni mucho menos sino que emprende un camino con la seguridad interna de saber sortear los obstáculos, pero ¿será capaz de lograrlo?

El carro que dirige este joven parece bastante robusto. Casi podríamos decir que se asemeja mucho al trono del Emperador.

A diferencia del Tarot de Marsella, donde se nos presentan dos caballos tirando del Carro, aquí vemos dos esfinges, una blanca y la otra negra. Además de la sorpresa de este encuentro, uno se pregunta si realmente van a tirar del carro, pues parecen sentadas tranquilamente delante de él. Imaginamos que sí, que se pondrán en movimiento, una vez que el joven guerrero decida hacerlo. Y para obtener éxito debe saber dirigirlas a las dos hacia el mismo sendero.

Esta carta nos habla de la disciplina y la perspectiva de éxito que debe tener toda persona que se decida a poner en práctica un proyecto. Para que dicho proyecto tenga éxito, lo primero que se requiere es una confianza fuerte en lograrlo. Además, hay que moverse, salir de la ciudad que se ve al fondo representando lo conocido, para adentrarse en nuevos caminos. Y por último es necesario saber dominar las pasiones que puedan hacernos desviar del rumbo, y someterlas, por medio de la disciplina, a un buen y único fin.

En el Tarot Osho Zen, la carta número VII de los Arcanos Mayores, recibe un nombre muy distinto. Se conoce como "DARSE CUENTA" o "CONSCIENCIA".

El Tarot de Osho tiene muchas particularidades, y una de ellas es no ceñirse necesariamente al orden y significado del Tarot tradicional. Precisamente en esta carta podemos constatar muy bien este hecho.

En este Tarot diseñado por Ma Deva Padma, se nos muestra la figura de alguien que por fin despierta para descubrir la realidad. Para los orientales, el ser humano vive engañado por maya. Maya es la forma engañosa que tenemos de percibir el mundo, como si se tratara de un sueño (ya Calderón de la Barca habló de lo mismo). Uno vive tan dentro de esa "maya", de esa "ilusión", que muchas veces pierde contacto con la "realidad". Pero las cosas no pueden permanecer así siempre. Un día, ese ser humano (podemos ser cualquiera de nosotros) se despierta de la ilusión en la que ha vivido y comprende la verdadera realidad; ha llegado el momento de su iluminación. Entonces descubre que esa realidad no es tan complicada como podría suponer, sino que es una total y completa inocencia, reprentada aquí por un Buda niño. ¿Por qué temer la realidad cuando es tan bella?

jueves, 17 de julio de 2008

Más apuntes sobre la felicidad


El ser humano es social; es decir, además de encontrar la felicidad en sí mismo, necesita encontrarla en todo lo que le rodea y, por supuesto, en sus congéneres. Para ser feliz el ser humano necesita que toda la humanidad lo sea. Para mí, eso es el cielo.

Ahondando en esa aparente incapacidad del ser humano para desarrollar y experimentar la felicidad, transcribo estas palabras de Paramahansa Yogananda. Me parece que lo que dice es algo muy real y muy sabio. Dice Yogananda.


"Cuantas más tragedias causadas por la ignorancia del hombre
advierto en el mundo, tanto más me convenzo de que,
aun cuando todas las calles estuviesen pavimentadas con oro,
la dicha de las personas no sería duradera.

La felicidad reside en hacer felices a otras personas,
en abandonar nuestros propios intereses
para brindar dicha a los demás.

Si cada persona actuara así, todo el mundo sería feliz
y recibiría lo que necesitase.
A esto se refería Jesús cuando expresó:
"Todo cuanto queráis que os hagan los hombres,
hacédselo también vosotros a ellos" (San Mateo, 7:12)"


(Paramahansa Yogananda, "La búsqueda eterna")

¿Será que el ser humano, en nuestra sociedad actual, está olvidando a los demás en sus planes de felicidad y por eso no logra vivirla?