lunes, 22 de marzo de 2010

Cinco de Fuego y Cinco de Nubes


Como ya hemos visto en otros artículos, en el
Tarot Zen de Osho, los Bastos son vistos como el elemento Fuego; es decir, la energía; mientras que las Espadas se corresponden con lo que aquí se llaman Nubes y se relacionan con la mente que a veces tiene la claridad del cielo y otras se oscurece por el paso momentaneo de alguna que otra nube.

El diseño que nos ofrece Ma Deva Padma para el Cinco de Fuego, nos muestra la imagen de tres equilibristas; dos enganchadas a su trapecio, mientras la tercera no tiene trapecio que la sostenga y debe confiar y buscar el apoyo de sus compañeras. La carta recibe el nombre de TOTALIDAD; y si la comparamos con el Cinco de Bastos visto en el artículo anterior, podemos ver que se trata de un empeño enérgico en la consecución de algo que exige esfuerzo pero también, y ésta es la clave de esta carta, unidad de acción y concentración en la tarea.

A la hora de actuar, cada uno debe de asegurar muy bien sus movimientos, ya que el mal uso de uno de ellos puede hacer fracasar toda la acción. Estar totalmente volcado en la tarea, y estar bien atento a todos los frentes, así como a los ayudantes, se hace prioritario. No es una tarea solitaria, pues sea lo que sea lo que uno tiene entre manos, también se relaciona con otros y deben buscarse esos apoyos, ese trabajo mutuo, ese empeño a favor de la meta y no en contra de la misma. Nadie puede hacer dejación de sus propios deberes si tiende a un determinado objetivo, y nadie puede dejar de lado la concentración en la tarea. Como se dice en las cartas de Osho: "nadie puede darse el lujo de estar ausente en lo más mínimo, ni siquiera por una fracción de segundo".

¿Recuerdas el Cinco de Espadas? En aquella carta se nos hablaba de una confrontación no demasiado noble, en la que los intereses de cada uno de los contendientes se podían haber desvirtuado tanto que incluso pudieran hacerse daño a sí mismos con tal de situarse como aparentes vencedores; aunque la realidad final mostrara que no existía tal victoria.

Aquí nos encontramos con la imagen del tallo de un bambú y el tronco de un roble. ¿Cuál es mejor? ¿Cuál de ellos es más fuerte? ¿Cuál de los dos resulta más útil? Todas estas preguntas surgen del título de esta carta Cinco de Nubes, la COMPARACIÓN. Estamos comparando a dos seres distintos; cada uno tiene sus propias cualidades y no existen mejores y peores rasgos si cada uno se encarga de desarrollarlas de acuerdo a su naturaleza. ¿Cuándo existe el problema? Cuando el roble quiere ser bambú y el bambú se empeña en ser roble. Entonces, sus cualidades se verán reducidas porque no forman parte de su esencia, y sí de las ansias de lucha y de poder por propio egoísmo.

Existe un dicho muy certero en el que se expresa muy bien esta idea: "las comparaciones resultan odiosas". Y yo añadiría algo más: las comparaciones engendran la semilla del odio.

Valora lo que eres, valora lo que es el otro, y, AGRADECE. no hay necesidad de comparar para agraviar, lo necesario es descubrir y desarrollar las propias capacidades y no usurpar las del otro y dejarlas marchitar.

lunes, 15 de marzo de 2010

Cinco de Bastos y Cinco de Espadas en el Tarot Rider Waite: Meditando con las Cartas del Tarot

Y empezamos con los Cinco, con esos Cinco que ya anunciaba en una anterior entrada eran un tanto desestabilizadores. Pero vamos a empezar con el menos inquietante de todos: el Cinco de Bastos.

Como podemos apreciar por la imagen, el Cinco de Bastos en el Tarot Rider Waite nos habla de lucha. Pero tranquilos, la carta no conlleva necesariamente connotaciones negativas; en realidad, si uno la mira con detenimiento puede observar que se trata casi de una competición deportiva. Y es que en la vida, los acontencimientos no siempre se dan de manera suave, sino que en muchísimas ocasiones hay que luchar por ellos, poniendo empeño en la consecución de los propios fines. Una competición pero en igualdad de condiciones: cada "oponente" aspira a conseguir su meta y para ello utiliza de manera adecuada su energía pero también tiene en cuenta las reglas del juego para no saltárselas. Ése es un matiz muy importante en esta carta que, como veremos más adelante, no se encuentra en su compañera el Cinco de Espadas.

Batallar, competir, pero con nobleza. Las cosas no se nos regalan sino que hay que luchar por ellas, pero sin perder nunca la buena perspectiva y sin desechar esfuerzos en la consecución de la meta.

Sin embargo al estudiar el Cinco de Espadas, ya sí que hablamos de otra cosa. Aquí la lucha no parece responder a las reglas de la nobleza, sino que por, el contrario, uno puede verse abocado a una batalla deshonesta. Y no importa siquiera que uno pueda ganar en apariencia, puesto que esa victoria sería de las consideradas "pírricas" y por tanto a la larga no harían más que perjudicar.

Cuando aparece esta carta en una tirada, hay que verla como una advertencia de que o bien alguien quiere batallar con nostros utilizando malas artes, o bien que somos noostros mismos los que podríamos caer en este engaño. De cualquier modo, venga la lucha desde fuera o desde dentro, se nos advierte de la necesidad de estar atentos y evitar la batalla como sea, pues su desenlace no producirá beneficio alguno. En casos así, evitar la batalla no es un signo de cobardía, ni mucho menos; sino que se trata de una elección producto de la sabiduría.

lunes, 8 de marzo de 2010

La Fuerza de las Palabras


En ocasiones uno se sorprende ante los juicios que pueden establecerse sobre ciertas personas atendiendo más a la impetuosidad de sus palabras que a las acciones que realizan.


Y es así. Con el calor de ciertas situaciones uno dice cosas que surgen de manera visceral y se transmiten por su boca; cosas que pueden obedecer a multitud de motivos y razones, no digo lo contrario, pero cosas que es necesrio confrontar con la realidad, y la realidad se manifiesta en obras.

Una persona, por ejemplo, siempre ofrece una invitación para sus amigos, pero el hecho es que nunca la ejerce; sin embargo, lo que queda en el recuerdo de muchos es lo bondadosa que es esta persona por sus constantes invitaciones (que la gran mayoría olvida que nunca se efectuaron).

Por el contrario, existen las personas aparentemente malencaradas que dejan claro que no van a realizar ningún favor a nadie, pero que, a la hora de la verdad, son capaces de muy grandes acciones. ¿Y cómo son juzgadas por la mayoría? Como personas sin corazón que nunca hacen nada; confundiendo una vez más lo que se dice con lo que se hace.

Jesús lo explicó a las mil maravillas con esta parábola:

La parábola de los dos hijos
Mt, 21, 28-31
¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos y, dirigiéndose al primero, le dijo: "Hijo, quiero que hoy vayas a trabajar a mi viña".

Él respondió: "No quiero". Pero después se arrepintió y fue.

Dirigiéndose al segundo, le dijo lo mismo y éste le respondió: "Voy, Señor", pero no fue.

¿Cuál de los dos cumplió la voluntad de su padre?


(Evangelio extraído de Catholic.net)

lunes, 1 de marzo de 2010

El cuidado amoroso en el Symbolon


Al reiniciar este blog tras el breve tiempo de descando que me he tomado, me ha parecido hermoso hacerlo con dos cartas de EL SYMBOLON que, de alguna manera, aluden al cuidado amoroso.

La primera que muestro aquí es la denominada LA MADRE. ¿Qué te sugiere esta carta? Sin duda, la imagen nos ofrece un parecido grande con la Virgen y el Niño, pero, independientemente del cariz religioso que pueda tener para muchos, vamos a ahondar en su posible significado arquetípico.

Vemos una madre centrada en su hijo, lo mira con dulzura y alegría, incluso podríamos detectar cierta admiración por su hijo. La madre lo protege, lo apoya, le ofrece ternura, pero no parece aprisionarlo, sino sencillamente protegerlo.


La madre surge del agua, de las emociones. Es desde ahí que crecen las flores, la creatividad. Toda la escena parece suave, incluso la iluminación es serena pues la luz que vemos es el reflejo del sol sobre la luna, y por tanto todo está suavemente tamizado.

¿Y el niño? ¿Hacia dónde mira el niño? El niño no necesita mirar a su madre pues ya sabe que está ahí protegiéndole; el niño mira al inicio creativo del futuro, a ese huevo de oro que sostiene en la mano y que con el tiempo desvelará su contenido. El niño ofrece ese huevo dorado al resto del mundo, sabiendo que también es suyo. Debe cuidarlo, para poder ir desarrollándolo a través de los años.

Cada uno de los personajes de esta carta va realizando, de manera amorosa, su cometido.

La siguiente carta también tiene rasgos muy reconocibles en el mundo cristiano: la imagen de San Francisco de Asís no parece pasar desapercibida para nadie. Pero, ¿qué nos sugiere esta bella estampa? Esta carta recibe el nombre de RESPONSABILIDAD POR LA CREACIÓN.

El fraile está rodeado de diversos componentes de la creación: pájaros, ovejas, cabras, flores, árboles, un terreno de siembra... Para todos ellos tiene una mirada amorosa y cercana. Incluso lleva en su regazo a una pequeña ovejita que encuentra abrigo en él. La carta nos habla de la responsabilidad que tenemos los unos para con los otros; de cómo tenemos que ayudarnos de diferentes maneras. Nos dice que todos dependemos de todos, y que hay que ser conscientes de esto y ponerse a la tarea.

Las dos cartas, por tanto, nos muestran una forma de amor responsable; no de un amor egoísta, sino un amor que conduzca a todos a desarrollar lo mejor de cada uno con el apoyo de los demás.


lunes, 1 de febrero de 2010

Un tiempo de Ejercicios Espirituales

Cuando de niña, en algún momento estudié en algún centro religioso, se me acostumbró a una práctica que considero de mucho interés: la dedicación de un tiempo para los Ejercicios Espirituales. Esto consistía en tomarse unos días para el encuentro personal con Dios y con uno mismo.

He de decir que esos tiempos me vinieron muy bien por múltiples razones. Uno podia desconectar de todo y centrarse en esos temas profundos que, a la larga, nos van construyendo como personas, y a los que no solemos dar un lugar específico en nuestras vidas. A veces, la complejidad de los acontecimientos nos alejan de la solución, precisamente por no pararse a observar desde dentro de uno mismo, en vez de desde la vorágine de los sucesos.

Por esa razón, y debido a asuntos personales que también me reclaman, creo conveniente dar un tiempo de vacaciones a este blog que, si Dios quiere, volverá en el próximo mes de marzo.

Cuando miro el número de entradas publicadas, creo que hay lectura suficiente para un mes; así que os invito a releer aquellos textos que quedaron en el olvido o que simplemente no pudieron ser leídos en su día.


Me cuesta mucho interrumpir las entradas de este blog; de hecho ya tengo nuevas entradas preparadas, pero creo que es bueno concederse unos descansos de vez en cuando, y pienso que ahora es el momento más adecuado para hacerlo.


Deseo reemprender esta aventura con vuestra compañía y con la de muchos amigos más.

¡Gracias por vuestra presencia y por vuestro afecto que me llega de múltiples maneras.


¡¡¡¡Hasta prontito!!!!!