
Las copas que portan las figuras nos sugieren un brindis lleno de gozosos sentimientos. Se busca un encuentro que se base en el amor, en el cariño, en las buenas intenciones. Nos podría indicar que el lugar al que nos dirigimos nos recibirá de manera acogedora y que por tanto no hay nada que temer.
El mostrarnos una pareja formada por un hombre y una mujer, nos puede estar indicando que hay que saber aceptar lo diferente y aprender a entenderlo; para lo que hay que mostrarse paciente y afectuoso, creando siempre armonía en nuestro entorno.

Vemos dos árboles de distinto color (como la pareja de la baraja Rider Waite), pero cuyas ramas y raíces logran irse entremezclando sin que ninguno resulte dañado en su individualidad. ¿Qué te dice esta carta en tu meditación?
Sí, cualquier relación afectuosa, desde el marido y la esposa, hasta los padres y los hijos, o bien los amigos, deben basarse en un compartir, en un influir, pero nunca en un agobiar. Cada árbol va a seguir siendo quien era pero enriquecido por el otro en lugar de anulado.
Mostrarse afectuoso es mostarse respetuoso. Influir es ayudar, nunca cercenar.