martes, 5 de mayo de 2009

Comunicar sentimientos: Meditando con las Cartas de EL SYMBOLON

EL MEDIADOR, representado por Mercurio en esta carta de El SYMBOLON, nos habla de la comunicación. Mercurio, con las alas que lleva tanto en su tobillos como en su cabeza, permite la comunicación entre el mundo espiritual y el terrenal, entre el mundo interior y el exterior, entre el mundo propio y el de los demás; y, por supuesto, el propio Mercurio, construido de múltiples parcelas que a veces no parecen ponerse de acuerdo entre sí, tiene que mejorar día a día el proceso de comunicarse consigo mismo.

A veces, uno pierde la perspectiva de las cosas, porque no sabe sobrevolarlas y verlas con una mayor amplitud y perspectiva. El Mediador nos enseña a hacerlo; y lo hace siempre con una sonrisa, porque de sobra sabe que cualquier problema que tengamos a nivel de sentimientos es, simple y llanamente, porque no lo comprendemos pero no porque exista en sí mismo. Sabe de la dificultad que entraña la comunicación; claro que lo sabe, es maestro en esta vía; y por eso sonríe, porque sabe que todo tiene su explicación y que, con la sabiduría de la experiencia, se restablece el paso por esos puentes que se ven en la imagen y que comunican la ciudad con el campo.

No hay que angustiarse; Mercurio nos enseña a ser ligeros y a ponernos en movimiento. La comunicación permite la unión, y por eso Mercurio sabe distanciarse para clarificarse, tomar impulso y emprender nuevamente el vuelo que une, en lugar del que desune.

En la siguiente carta llamada ARTICULACIÓN (Verbalización, Expresión), vemos al Mediador ayudando a una mujer sumida en el dolor. La luna se ha oscurecido; el brazo derecho de la mujer (el de la acción) tapa sus ojos, mientras el izquierdo (la intuición) cae de manera lánguida. La figura no quiere ver el problema; un problema de comunicación pues por eso está ahí Mercurio para ayudarla. Sin duda le está diciendo que tiene que aprender a expresar sus sentimientos de la manera adecuada. Y para ello debe unir la acción y la intuición; y para ello tiene que quitarse cualquier venda y mirar de frente sin miedo. Así volverá la claridad, y las flores volveran a abrirse mirando al cielo y no cayendo hacia la tierra como ahora se encuentran.

Comunicar los sentimientos no signifca necesariamente que sean comprendidos por los otros pero sí por uno mismo al menos pues estos empiezan a estar claros. Quien se comunica a partir de la propia comprensión tendrá más posibilidad de hacerse entender que aquél que se escuda en la ignorancia.

Expresar con suavidad, sin agresión, pero permitiéndose ser uno mismo. Comunicar aquello que está en lo profundo de nuestro corazón.


MNEMOSYNE, la capacidad de recordar, a veces es muy necesaria, pues confundimos lo que sucede en la actualidad con acontecimientos pasados; y lo hacemos de una manera tan inconsciente que tales experiencias pasadas no reconocidas pueden perjudicar más que ayudar en el momento actual.

Es preciso que analices la fuente de tus problemas para salir de esa oscuridad en que tus sentimientos podrían encontrarse.

También se hace necesario que comprendas que en la vida las cosas no suelen ser o blancas o negras, sino que hay todo un espacio de matices que hay que ir asimilando poco a poco y con la luz del conocimiento. La estrella sobre la cabeza te indica que tienes todos los recursos dentro de ti, que sencillamente necesitas serenidad para poder recordar con claridad y desprenderte de lo inútil quedándote, por supuesto, con lo útil para que puedas desarrollarte en una dirección mucho más acertada.

El recuerdo implica claridad, no estancamiento. El recuerdo como ayuda para seguir avanzando y eliminando las ramas que no te permiten transitar el bosque. Pero el recuerdo nunca debe servir para estancarte en el dolor y dejarte inerte, sino para movilizarte hacia un futuro repleto de amor.