sábado 21 de marzo de 2009

El Hombre Santo - Primera Parte

La aldea constituía un gran alivio para quienes se aventuraban a penetrar en el desierto. Allí todo era vida en la que se respiraba un profundo sentido de hermandad. Sin embargo, para él apenas existía diferencia entre el desierto o el pueblo, ya que en ambos se sabía habitando aquello que constituía su hogar, su sagrado lar.

Al Harum visitaba con frecuencia aquel pueblo con casas semejantes unas a otras y con un agradable trasiego de seres humanos rodeados del inmenso desierto, del imponente azul del cielo y de aquellos otros seres vivientes que ayudaban en el transporte o bien ofreciendo el don de su leche.

Aunque las casas se levantaban en las estrechas calles de la aldea, cuando Al Harum llegaba se le ofrecía una enorme tienda hecha de pieles donde el pueblo podía encontrar el gran placer de su compañía. Y él los miraba a todos y a todos ofrecía una so
nrisa. El hombre del desierto, el hombre santo reposaba la mirada sobre ellos; el hombre santo les hacía entrega de su sabiduría sin palabras a través del don más preciado: el amor.

Todos buscaban su compañía y todos buscaban su bendición. Las nuevas parejas que querían recorrer el camino de la vida a través del amor, las jóvenes madres que llevaban en su seno los nuevos frutos de la humanidad, los ancianos que deseaban alcanzar la serenidad que les ayudara a afrontar su destino; todos acudían a Al Harum y él a todos recibía.

Algunos en la aldea contaban que cuando Harum era niño, vivía entre las serpientes y éstas no le hacían ningún mal sino que, por el contrario, ofrecían aquello qu
e albergaban en su interior y que, tratado de cierta manera que sólo Harum conocía, servía de manera eficaz para combatir múltiples enfermedades. Así fue como empezó a crecer su fama sin que nunca menguara.

Al Harum había mantenido siempre una confianza tal en el proceso de la vida, que todos en la aldea pudieron darse cuenta de que era un elegido de Dios. Para Harum la soledad o la compañía no eran más que dos caras de una misma moneda y nunca se mostraba a disgusto utilizara una o la otra. Sabía que a un ciclo le sigue otro y que su labor consistía en asimilar esos movimientos con plena y absoluta confianza en aquel que nos da la vida.


Mucho tiempo pasaba retirado en la soledad de los desiertos; y allí, subido a las más altas dunas, hundidos sus pies en la cálida arena, miraba hacía el cielo y buscaba al Gran Hacedor. Lo buscaba con reverencia y amor; y sabía que lo encontraba cuando quedaba embargado de un inmenso gozo, de una serena seguridad y de un tierno amor.

Los momentos de comunión con el Hacedor eran muy importantes para Harum. En ellos recobraba la conciencia de quién era; al fin y al cabo él también procedía del Santo Hacedor, él también era su hijo; también Harum era parte de ese Misterio Sagrado que tocaba tan profundamente su corazón.

Caminaba kilómetros y kilómetros buscando la sola compañía de aquel que era el origen de todo. Tras aquellos tiempos de reencuentro, Harum continuaba su misión y llevaba el gran don que se le había concedido a sus hermanos del desierto. Todos recibían la palabra a través de Harum que sólo encontraba la felicidad cumpliendo con aquello para lo que había venido al mundo.

Nunca echó nada en falta; si en algún momento sentía nostalgia del Hacedor, pronto recordaba que siempre estaba unido a él; ¿al fin y al cab
o no eran lo mismo? Una parte contiene aspectos del todo y él se sabía parte de ese Gran Dios Creador. Nunca olvidó aquella conexión y eso hacía que pudiera entregar el amor que llevaba dentro de sí sin que por ello sufriera en modo alguno.

CONTINUARÁ...


20 comentarios:

anamorgana dijo...

Mucho amor en tu relato, espero que pronto continúe. Buen fin de semana
Besos
anamorgana

GIANNI dijo...

Una historia muy bonita, espero la segunda parte !
Un saludo
Gianni

Adrisol dijo...

hola hada!!!!!!!

que historia prometedora!!!!!
seguro que nos harás reflexionar...........cómo siempre,bah!!!!!!!!

gracias por compartir y estaré esperando la continuación.........
un abrazo, reina y buen finde

bardinda dijo...

En espera de la segunda parte.

Feliz fin de semana.

andrea dijo...

Hola Hadita,

Deseo que te encuentres muy bien!
Me ha gustado mucho el inicio de esta historia, esperaré la continuación!
Te escribiré a penas me sienta un poco mejor, no sé cuanto sea, hoy estoy dando una vuelta a las amigas que hace tiempo que no he pasado como corresponde!

Besitos y que tengas un lindo fin de semana!

Juan dijo...

Hada Saltarina

Qué linda historia de amor, de bondad, de fe, de agradecimiento.

Éstas son buenas lecciones que todos debemos aprender.

Gracias por la luz que siempre compartes con nosotros.

Un abrazo.

Juan Antonio

Amanda dijo...

impaciente por seguir la segunda parte, un beso hadita.

Soy la que soy dijo...

Hada ... qué preciosa y conmovedora narración.

Cuántas veces olvidamos que aquello que nos habita ha de ser escuchado, aceptado como parte del Todo, como parte del Uno que somos.

De verdad, me ha encantado ... me he visto en el desierto como otro Al Harum ...

Besos.

desdemismontañas dijo...

Me quedo con:

Nunca echó nada en falta..........
...... él se sabía parte de ese GRAN DIOS.

Generosa Hada, para Al Harum no había desierto!!

Un beso.

Shanty dijo...

Querida Hada:
Has incluìdo una historia muy linda, llena de imàgenes de amor y uniòn con el Creador. Espero nos sigas deleitando con la segunda parte muy pronto.

Un gran abrazo cariñoso.

SUSANA dijo...

Gran lectura para esos momentos en que tenemos revolución interior.

El concepto de una parte que tiene la memoria del todo, me recordó al viejo filósofo griego Anaxágoras de Clazomena, amigo y maestro de Pericles. Decía de "algo de todo, en todo" y resumía con "el Amor une las partes en cuerpos enteros".

Te sigo Hadita Querida!

Besotes mi cielo!

Bacdiras dijo...

Querida Hada:
Muchas gracias por recordarnos, a través de este bello relato, algo tan importante como la unión que ya tenemos con el Todo: "Nunca olvidó aquella conexión y eso hacía que pudiera entregar el amor que llevaba dentro de sí".

Un abrazo.

Runas dijo...

Una historia preciosa, espero la segunda parte. Un beso

Ana dijo...

Hermosa historia la que nos cuentas,creo que nos ayudaras a ser mejores,gracias por compartirla y seguiré con la segunda parte en cuanto la tengas.
Besos

fabi dijo...

Hola Fatina :D
que historia tan hermosa, siempre imparo algo cuando entro en tu casa... hace reflexionar y esto no es poco!!!!
Espero por la continuaciòn, sabes lo curiosa que estoy....
un montòn de besos y buen empiezo de semana!!!!!!!!!!!!!!!!

Valdemir Reis dijo...

Hada mucho ¡Paz! Estoy visitando él. Felicitaciones por el excelente trabajo. Me gusta el hermoso, hermoso tu blog. Espero que usted y vuelva a menudo! Valoración de los principales logros y prosperidad. Las bendiciones que Dios proteja y nos ilumine. Tener un feliz fin de semana. Dejar un abrazo fraterno.
Valdemir Reis

Isis dijo...

Holaaa corazonn que tal perdona por no aberte contestado antes el trabajo y las cosas me ha tenido bastante ocupada... precioso lo que has publicado aqui ya te sigo la historiaa muy profundo... besotes gordosssssssssss

Patricia dijo...

Precioso relato, sabias que "harum" quiere decir aroma en indonesio?
Me traslade al desierto, me senti caminante...
besos,

Hada Saltarina dijo...

ANAMORGANA,

Casi estás especializada en ser la primera en comentar. Gracias por tus visitas tan cariñosas. Muchos besos

GIANNI,

Y yo espero que te guste la historia completa. Muy agradecida por tu visita. Un fuerte abrazo

ADRISOL,

Me encantan las historias que mueven a la reflexión, es verdad. Muchísimos besos y gracias por dejar tu "huella"

BARDINDA,

He tardado tanto en contestar a vuestros comentarios que... ¡ya está la segunda parte! Muchos besos

ANDREA,

¿Estás malita? Ya hablamos que hace mucho que no lo hacemos, es verdad. Muchos besos y, como suele decirse, "¡arriba los corazones!"

JUAN ANTONIO,

Gracias a ti por tus palabras. Besos

AMANDA,

Ya salió publicada la segunda parte. Muchos besos

SOY LA QUE SOY,

Me alegra mucho que pudieras "trasladarte" a ese desierto tan "lleno". Muchos besos

DESDEMISMONTAÑAS,

Muy bonita la parte elegida. Muchos besos

SHANTY,

Me alegra mucho que te guste esta historia. Ya está la segunda parte para no perder el ritmo de la narración. Muchos besos

SUSANA,

Se nota que te gusta la Filosofía, eh! Gracias por tus aportaciones y por tu visita. Muchos besos

BACDIRAS,

Nos hace tanta falta recordar que llevamos dentro de nosotros una parte del Creador. Quizá si lo tuviéramos más presente, no seríamos, a veces, tan despiadados. Un fuerte abrazo

RUNAS,

Gracias por leer esta historia que ya etá completa con su segunda parte y todo. Besitos

ANA,

Me encanta eso que dices de que la historia puede ayudarnos a ser mejores. Gracias mil por sentir eso; es el mejor halago que puede hacerse. Muchos besos

FABI,

Muchísimas gracias por detenerte siempre a comentar con tanto cariño en ese español-italiano tan hermoso. Muchísimos besos

VALDEMIR,

Muchas gracias por la visita y por el comentario que agradezco doblemente por hacerlo y por el esfuerzo de tener que utilizar un idioma distinto. O'brigada. Un saludo

ISIS,

Tranquila, a veces queremos hacer tantas cosas que el tiempo se nos echa encima. Gracias por tu visita. Muchos besos

PATRICIA,

Pues no sabía que significara "aroma" en indonesio, pero ¡¡¡qué bonito!!! El nombre es totalmente inventado; incluso supongo que ni existe; pero esa traducción me parece que define muy bien el espíritu de esta historia. Muchas gracias. Besitos

Guillermo dijo...

Cuidate Hada

Tus relatos ayudan y eso es lo que importa

Hasta pronto :)

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