sábado, 11 de diciembre de 2010

I - EL MAGO EN EL TAROT RIDER WAITE


Cuando contemplo la carta de El Mago en el Tarot Rider Waite, lo primero que experimento es una gran alegría. La razón es muy clara; para mí El Mago es una muestra de confianza que deposita el Cielo en nosotros. Se considera a la persona capaz de solucionar las cosas desde su propia perspectiva y se la proveé con todo lo necesario.

Sobre la mesa están los símbolos de los cuatro palos del Tarot (copas, oros, bastos y espadas). Combinándolos, la persona puede obrar maravillas. Sólo necesita armonizar dos aspectos: el cielo y la tierra. Eso se ve con mucha claridad si observamos los brazos de esta figura. Una apunta hacia el cielo; con ello, a mí me da a entender que solicita permiso y ayuda divina, que no la descarta en absoluto pues no es tan prepotente. Con el otro brazo apunta a la tierra, a su propio trabajo, a su propio esfuerzo para materializar la tarea que tiene entre manos. 

El Cielo confía en nosotros. Nos proveé de lo necesario y nos pide que nos pongamos a trabajar con la esperanza del éxito. No va a hacer  por nosotros el trabajo que nos corresponda a cada uno, pero sí va a favorecer el esfuerzo y la responsabilidad personal. Se nos da lo necesario, pero eso no quiere decir que consigamos las cosas sin esfuerzo, voluntad y tesón. Se trata de que uno valore las herramientas que posee y se disponga a la tarea.

La carta tiene el número I. Es la carta del individuo. Es él quien debe decidir la tarea y ponerse a hacerla. Pero es él también el que tendrá en cuenta no sólo lo humano sino lo divino. Se le ha concedido un gran milagro: el de su existencia y el de su capacidad. Se le ha concedido el milagro de la vida y ahora ha de vivirla en plenitud.