
En la baraja Rider Waite, la carta número VI de los Arcanos Mayores nos muestra una pareja totalmente desnuda que cuenta con la protección de un magnífico ángel.
Vamos a detenernos un poquito en ella. En primer lugar me gustaría concentrarme en ese Sol que irradia con su luz y calor y que se encuentra dominando a todos y cada uno de los componentes de la carta. Para mí es Dios, su fuerza iluminadora, pues si estamos hechos de chispitas de Dios, nuestra esencia es la suya: el AMOR. Ese sol nos protege, nos ilumina y favorece nuestras decisiones y nuestros actos, pues la carta también nos habla de las decisiones.
El Ángel transmite esa protección, esa luz y esa bendición de Dios, además de proteger a la pareja y bendecirla.
La pareja se muestra totalmente desnuda (sin hojas de parra ni nada similar). Desnudos uno ante el otro, sin ningún tipo de tapujos sino en entrega sincera y total; no tienen nada que ocultar ni ocultarse; lo genuino es la base de su entrega. Además no hay nada que los sujete, si se unen es porque lo desean, porque es el amor la única voz que les llama, ningún otro tipo de interés u obligación: amor en toda su verdad.

En la baraja Rider Waite, esta elección podría reflejarse en el árbol del bien y del mal, y la famosa serpiente del Jardín del Edén que podemos observar al fondo.
En cualquier caso, nos dice que a la hora de tomar decisiones lo importante es tomarlas partiendo del verdadero amor y no de cualquiera de las falsificaciones con las que podemos confundirlo. Amor con todas las letras y con toda la profundidad de su significado. Amor por nuestra pareja, amor por nuestros hijos, amor por nuestros padres, amor por nuestros amigos, amor por cualquier ser vivo, amor por nuestra actividad... Sea lo que sea aquello de lo que se trate, lo importante es enfocarlo bajo el prisma del AMOR.