sábado, 5 de abril de 2008

Tarot y Religión

Son muchas las personas que consideran que el Tarot y la Religión son elementos absolutamente extraños e incluso enemigos. Supongo que cada uno tendrá sus razones para pensar esto; sin embargo, yo tengo las mías para sostener lo contrario. Vayamos por partes.

Como ya he dicho,
con las Cartas no se pretende la infalibilidad, ni mucho menos, sino un consejo muy maduro para personas maduras que deean mejorar y que ven en este sistema una forma de lograrlo. No se trata ni del único sistema, ni del mejor, puesto que el mejor es el que responda con la verdad a cada uno.


Existe, por supuesto, un enorme riesgo: la manipulación, ya sea del Tarotista como del consultante, pues muchas veces uno, más que la verdad, persigue engañarse; pero eso es un peligro en cualquier campo y no sólo en el Tarot.

Otra problema que veo es que hay personas que identifican
Tarot y Brujería. Supongo que, como cualquier cosa en la vida, podría se así; pero, como siempre, de lo que se trata es del uso que se dé a las cosas, más que de éstas en sí.

En primer lugar me gustaría decir qué entiendo por brujería. Yo creo que la
brujería lo que pretende es manipular los elementos para que éstos obren de una manera acorde a nuestro sentir, sin respetar necesariamente el sentir de los demás. Con esto yo no puedo estar de acuerdo en absoluto. Yo, al menos, con el Tarot no pretendo esto, sino que, como ya he dicho varias veces, sólo deseo una buena guía de actuación, pero el trabajo lo debe hacer uno, no los elementos; y por supuesto, siempre contando con la libertad de todos los implicados.

A mí, más que la brujería, lo que me gusta es la
oración. Y esto me conduce al segundo punto que me gustaría destacar. Los creyentes (entre los cuales me incluyo) deberían considerar el poder de Dios por encima de todo. Es decir, nadie puede estar por encima de Él; por tanto, los elementos no pueden obrar de acuerdo con el deseo de alguien en particular, si Él no lo permite. Por eso digo que en lo que sí creo es en el poder de la oración, pero me niego a hacer uso de técnicas que pudieran ser sospechosas de brujería.

¿Es esto tan difícil de entender? Pues para algunos he visto que sí. Yo
hablo de ayuda no de coacción. Yo hablo de busqueda de entendimiento, de comprensión, y no de ejercicio de poder.

Puesto que soy creyente, pienso que Dios y los Seres Celestiales existen y que tenemos múltiples maneras de comunicarnos con ellos (la existencia en sí, ya es una de esas maneras); y, por tanto, el Tarot no es algo que se aparte de esta idea. Me gustaría eliminar todo ese tenebrismo que a veces oscurece tanto el mundo espiritual. Y me gustaría citar al respecto, y con todo el respeto, unas palabras del Evangelio:


En aquel tiempo, dijo Juan a Jesús: -«Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre, y se lo hemos querido impedir, porque no es de los nuestros.» Jesús respondió: -«No se lo impidáis, porque uno que hace milagros en mi nombre no puede luego hablar mal de mi. El que no está contra nosotros está a favor nuestro.» (Marcos 9, 38-40)


* La imagen muestra la Carta titulada "La búsqueda del Grial", del mazo "Symbolon", de Peter Orban, Ingrid Zinnel y Thea Séller; AGM AGMüller (Neuhausen am Rheinfall, Switzerland)